Thursday, July 19, 2007

El totalitarismo islámico en el Corán

En el siguiente texto el autor analiza brillantemente de manera concisa y muy fundamentadamente, la violencia inherente del libro sagrado de los musulmanes contra todos los infieles y apostatas,demuestra que los islamistas integristas estan siguiendo de manera correcta y literal lo que dice el corán,que es un libro escrito en base a los delirios de un hombre llamado mahoma que se autoproclamo profeta y que sustento su autoridad y propago su fé por medio de la violencia que es un mito eso de que el islam es tolerante y pacifico.que en ese libro se dice que hay que ser tolerante y respetuoso con el cristiano y el judio... siempre que ellos reconozcan que son inferiores y que paguen la Jizya (tributo),que las contradicciones en las que cae el corán (como lo de que Jerusalem es una ciudad santa para los musulmanes, que es un mito, eso fue ordenado por mahoma al tener un conflicto con los judios como ya lo habia dicho yo en este blog) no son discutidas ni toleradas,y lo que es peor que ese libro que promueve tanto la violencia y la intolerancia no puede ser cambiado de ningun modo por que en primera tiene un "origen divino" y ademas no existe autoridad alguna en el islam para poder cambiarlo,esta un poco extenso pero realmente vale mucho la pena leerlo completo no tiene desperdicio (recomiendo ampliamente su distribucion) 

(the english translation is at the bottom of this text)


Por Enrique de Diego

¿Y esa consigna de no "demonizar" al Islam, como si los atentados del 11 de septiembre no hubieran sido realizados en su nombre? ¿No es Bin Laden y sus shahid (martires) quienes lo demonizan ofreciendo una imagen de salvajismo e inhumanidad? Arma suprema de los islamo-fundamentalistas, lo islámicamente correcto sitúa como postulado que el ‘verdadero Islam’ no puede ser más que ‘tolerante’ y ‘pacífico’ puesto que el Corán es un ‘texto de paz y amor’. Muhamad Alí, el boxeador Casius Clay, lo proclamó en el homenaje a las víctimas: "el Islam es la paz". Esta especie de consigna rechaza cualquier análisis argumentado para desentrañar las raíces coránicas y teológicas del islamismo radical, del terrorismo suicida, como "intolerancia racista". En vez de exorcizar el desviacionismo de los terroristas suicidas se sataniza la crítica. Los atentados se convierten en un acto de propaganda de ¡un Islam limpio de todo pecado! El fanatismo y el oscurantismo islámico justifican por tanto, en el nombre de Dios, la lapidación de las mujeres en Irán, Sudán o Mauritania, el exterminio de los cristianos en Indonesia, la degradación de las mujeres en Afganistán o la liquidación de los blasfemos y los católicos en Pakistán, muestras todas ellas de tolerancia, paz y amor, hasta el punto de que lo coherente sería pedir la aplicación de la sharia en nuestras naciones occidentales.¿Por qué tanto silencio ante las flagrantes lesiones a los derechos humanos en las naciones islámicas "moderadas"? ¿Es una excepción cultural, una manifestación de una cultura distinta, satanizar el sexo, hasta lapidar a las adúlteras? ¿La no discriminación por razón de sexo es acaso una costumbre occidental? Afganistán, ese "régimen vomitivo" donde la mujer ha de morir sin recibir atención sanitaria, y ¿Arabia Saudí, donde tienen prohibido conducir? ¿Estaba entonces bien aquello de la mujer con la pata quebrada? El imán de Fuengirola en España publicó un libro recomendando los castigos corporales a la mujer, como, por otra parte, recomienda el Corán. ¿Dónde queda lo del terrorismo doméstico? ¿Alguien se imagina la justa indignación nacional y mundial si un párroco católico saliera por donde el imán de Fuengirola? Pues ese señor es quien selecciona a los profesores y profesoras, nunca los sexos juntos, de las clases de musulmán en los colegios de Málaga.La postmodernidad, el estructuralismo y los políticamente correcto han acostumbrado a las gentes a esa doble moral, a ese relativismo ético, consecuencia directa del cultural. Al margen de tanto tópico, las razones de la violencia tienen raíces muy profundas en El Corán. Es un texto asequible, de fácil estudio, ¿por qué mantener que el Islam es la paz cuando una de cada dos suras chorrea sangre?

MAHOMA, CAUDILLO MILITAR

Mahoma fue al tiempo un líder espiritual y un caudillo militar. Bajo su mandato, los islamitas fueron perseguidos y perseguidores. De forma similar al pueblo hebreo en su éxodo y su toma de posesión de la tierra prometida, los islamitas combatieron y se impusieron sobre sus adversarios por las armas. Ese ambiente bélico, de violencia y propaganda, impregna el Corán.Existen sobre Mahoma prolijas biografías en donde se reseñan sus hechos más notables y sus cualidades de estadista, pues en la última etapa de su vida fue básicamente un organizador. Dotó a las tribus de la península arábiga de una férrea unidad y una misión, que se tradujo a las pocas décadas de su muerte en una impresionante expansión por Asia y África del Norte hasta la península ibérica. Mahoma, "el alabado", nació alrededor del año 580. Huérfano desde joven, casó con la rica Jadicha, que lo doblaba en edad y a quien ayudó en la administración comercial de sus bienes. Del matrimonio nacieron cuatro hijas y varios hijos varones, muertos a corta edad. A Mahoma no le sobrevivió ningún hijo varón de sus quince mujeres, como reseña El Corán. La actual Arabia Saudí era entonces una fragmentada colección de tribus –él pertenecía a los hachemitas, un clan prestigioso, pero de poder reducido-, con religiones politeístas relacionadas con cada clan, con centro religioso y comercial en La Meca, donde se veneraba la Kaaba, una piedra negra a la que se supone un aerolito, rodeada de ídolos de las numerosas divinidades adoradas por los beduinos. Convivían también comunidades de dos religiones monoteístas, la hebrea y la cristiana, y había seguidores de credos asiáticos como el de Zoroastro.Fue en el año 610 cuando recibió su primera revelación en el monte Hira. Según Tabari, historiador musulmán (839-923), comunicó a su mujer "Oh Kadija, temo volverme loco. ¿Por qué?, preguntó ella. Porque veo en mí los signos de un poseído: cuando camino oigo voces que vienen de cada piedra y de cada colina, y por la noche veo en sueños un ser enorme que se presenta ante mí, un ser cuya cabeza alcanza al cielo y cuyos pies tocan la tierra". Un lunes se le apareció un ángel de Dios, Gabriel. "Se presentó ante él y le dijo: ¡La bendición sea contigo, oh Mahoma, apóstol de Dios! Mahoma se asustó y se puso de pie pensando que había perdido el juicio. Se dirigió hacia la cumbre para matarse arrojándose desde lo más alto. Pero Gabriel le tomó entre sus alas, de modo que no podía avanzar ni retroceder. Y entonces le dijo: ¡Oh Mahoma, no temas, porque tú eres el profeta de Dios, y yo soy Gabriel, el ángel de Dios!. Mahoma permaneció inmóvil entre las dos alas, y Gabriel continuó: ¡Oh, Mahoma recita: en nombre de tu Señor, que ha creado todo, que ha creado el hombre a partir de un coágulo de sangre!". Gabriel le entregó la primera sura del Corán, denominada Iqra, el credo musulmán: "La alabanza a Dios, Señor de los mundos. El Clemente, el Misericordioso, Rey del Día del Juicio. A ti adoramos y a ti pedimos ayuda. Condúcenos al camino recto, camino de aquellos a quienes has favorecido, que no son objeto de tu enojo y no son los extraviados"."Mahoma descendió de la montaña. Fue invadido de un fuerte temblor y volvió a casa, repitiéndose a sí mismo las palabras del ángel. Estas le daban confianza, pero temblaba con todo el cuerpo debido al temor y al terror que le había inspirado Gabriel. Ya en la casa dijo a su mujer: el mismo que se me había aparecido de lejos se me ha presentado hoy delante. ¿Qué te ha dicho?, le preguntó Jadicha. Me ha dicho: Tú eres el profeta de Dios y yo soy Gabriel, y me ha recitado esta sura. Jadicha, que había leído viejas escrituras y conocía historias de profetas, sabía también el nombre de Gabriel. Mahoma fue dominado acto seguido por un agudo frío, inclinó la cabeza y dijo a su mujer: ¡Cúbreme, cúbreme!. Ella le cubrió con un manto, y él se durmió"[1].El Corán prácticamente no da detalles de las revelaciones de Mahoma, luego enriquecidas literariamente por sus seguidores. Con frecuencia se trataba de locuciones intelectuales difíciles de determinar, acompañadas por fenómenos físicos descritos por la tradición: palidecía, su frente se llenaba de sudor y entraba en un estado de semiinconsciencia. A veces caía en tierra, como fulminado de una irrupción que no se juzgaría natural. "Para Teófano todos estos síntomas no eran más que el reflejo externo de un ataque de epilepsia"[2]. "Quienes consideran los hechos desde fuera de la tradición musulmana mantienen, como es de esperar, una postura escéptica sobre el origen último de las iluminaciones experimentadas por Mahoma. Ha habido autores que las han atribuido a un psiquismo patológico, pero de gran brillantez y originalidad. Otros han hablado de alucinaciones, mientras que algunos piensan que estamos ante una mente que no consigue siempre distinguir entre lo imaginario y lo real"[3]. En cualquier caso, Mahoma siempre creyó con gran fuerza en su misión y en la veracidad de los mensajes.En un primer momento, "no quiere crear una nueva religión"[4], sino lanzar un mensaje monoteísta, llamando a pedir perdón por los pecados mediante letanías cristianohebreas, denunciando algunas prácticas aberrantes como el asesinato de niñas recién nacidas. Todo ello para volver a la antigua pureza del hombre piadoso o hánif, cuyo primer representante es el profeta Abraham. Los primeros seguidores en su círculo familiar pronto fueron objeto de amenazas, ridiculizaciones y persecuciones. Mahoma llegó a temer por su vida, volviéndose a la intercesión de algunos ídolos, de lo que pronto se arrepintió, no volviéndose a separar del monoteísmo. La muerte de su esposa y de su protector Abu Talib, le sumió en una situación de desaliento de la que salió tras "la visión del viaje nocturno", que la tradición musulmana sitúa en Jerusalén.En medio del fracaso de su predicación, fue reclamado por los habitantes de Medina "para que fuese a vivir entre ellos como árbitro supremo de las tribus de Aws y Jazrach, divididas por viejas rivalidades que dos años antes habían conducido a la guerra"[5]. Su posición monoteísta le hacía también un interlocutor respecto a importantes clanes judíos como los Banu Qurayza, Qaynuqa y Nadir. Esto marca un cambio radical en Mahoma, de predicador religioso a figura política. Según Vernet, "Mahoma, que hasta entonces jamás había pensado que su doctrina pudiera teñirse de un matiz político cualquiera, cambió de opinión ante la contumacia de sus compatriotas". La huida o hégira de La Meca, con alrededor de ciento cincuenta seguidores, a Madinat al-nabí (la ciudad del profeta) se produjo el 16 de julio del año 622, donde se sitúa el origen del calendario musulmán.La introducción en la política de Mahoma dio un giro importante en su mensaje y en sus revelaciones, pues estas no sólo se refieren a aspectos religiosos sino también a la justificación de las decisiones como dirigente político y como jefe militar. Primero sigue una estrategia conciliadora. Fue aceptado por las diversas facciones, aunque con reservas por los que denominará hipócritas. Buscó el acercamiento a los judíos. Para ello situó como día de ayuno de sus seguidores el mismo que el del yom kippur o de la purificación hebraico y prescribió la orientación en las oraciones hacia Jerusalén, aunque mantuvo la oración pública el viernes. Pero entraron en una intensa polémica. Mahoma siempre tuvo un conocimiento de segunda mano de la Biblia y no fue aceptado como profeta. La disputa derivó en un odium theologicum, una de las formas históricamente más intensas de repulsa.Mahoma culpó a los judíos de haber suprimido fragmentos de las escrituras y haber añadido otros. Por otra parte, esta serie de diálogos habían dado lugar a formas sincretistas de religiosidad. Procedió a incrementar la diferenciación y a reforzar su poder. En el plano religioso tomó decisiones fundamentales. Intensificó el carácter nacional de su mensaje. político. Sustituye el ayuno de la asurá (yom kippur) por el del mes de ramadán. Las oraciones pasaron a orientarse hacia La Meca, considerada ciudad sagrada, cuyo santuario –supuestamente fundado por Abraham y su hijo Ismael- debía ser purificado de los dioses idólatras, pero había de ser objeto de peregrinación de los musulmanes. Rompió, de esa forma, uno de los motivos de oposición a su mensaje, pues los comerciantes de La Meca veían en peligro su influencia y su fuente de ingresos. Al tiempo marcó un objetivo político: la comunidad de creyentes o umma pasa a ser ejército. Mahoma se presentó desde entonces como el último Profeta, tras Moisés y Jesús, y al tiempo resaltó una relación directa con Abraham, que no fue "ni idólatra, ni judío, ni cristiano".


LA VERDAD SE JUSTIFICA POR LA GUERRA

"La guerra –según explica Julio Vernet- constituía el ideal supremo de Mahoma, puesto que con ella iba a infligir a los incrédulos mequíes, por propia mano, el tormento con que reiteradamente les había amenazado"[6]. Sin embargo, "sus partidarios se mostraban reacios a admitir la predicación por medio de la espada" pues representaba "luchar contra hermanos". Mahoma reforzó su poder personal, haciéndose jurar fidelidad, y el providencialismo. La desobediencia a sus mandatos lo es al propio Alà. Así en la sura II 212 señala "se os prescribe el combate, aunque os sea odioso"[7]. Primero sus seguidores desarrollan operaciones de estricto pillaje poniendo en riesgo el comercio de La Meca. Una operación de castigo fue enfrentada por Mahoma consiguiendo la victoria de Badr, cuyo botín mejoró la posición de los musulmanes hasta entonces dependientes de la generosidad de los habitantes de Medina. "El alabado" presentó el éxito militar como una prueba del poder y la supremacía de Alá. Tras ello pasó a eliminar disidencias atacando a los hipócritas y a los clanes judíos. Al año siguiente, contra otro ejército superior en número, sufrió la derrota de Ohod. Desde el creciente providencialismo, la interpretación se establece en una prueba de Dios, que premia a los constantes, en términos de triunfo y aniquilación[8]. "Estos días los hacemos suceder entre los hombres, a fin de que Dios sepa quiénes creen y escoja, entre vosotros, testigos -¡Dios no ama a los injustos!-, con el fin de probar a Dios a quienes creen y aniquilar a los infieles". Esta derrota dio alas a los descontentos en Medina, pero Mahoma cortó la rebelión –expulsando a los judíos- e intensificó las medidas diferenciadoras de sus seguidores estableciendo barreras de comunicación con otras comunidades: prohibió la bebida y el juego.Como jefe político y militar demostró una voluntad de poder y de dominio que no existía en sus adversarios, dispersos y divididos. Los comerciantes de La Meca se mostraron a favor de terminar con una guerra que sólo les causaba perjuicios. Además, el giro nacionalista de Mahoma les permitía mantener su posición. Tuvo, sin embargo, que vencer en la batalla de Hunayn para ser el señor de la Arabia central, pero no consiguió dominar la norte al ser derrotado en Muta. En esta etapa, cuando empezó a vislumbrar el triunfo, intensificó los elementos teocráticos, y estableció la imposibilidad de pactos salvo entre iguales, o sea entre los creyentes, mientras que los miembros de las religiones del libro –judíos y cristianos- podían ser tolerados en situación de inferioridad con impuestos especiales.En el año 10 tras la hégira hizo la peregrinación solemne a La Meca, presentándose al tiempo como el profeta de una nueva religión para los árabes y "como restaurador de la religión de Abraham"[9]. En el año 11 diversas tribús se sublevaron afirmando contar entre sus miembros a nuevos profetas. Preparando la campaña de castigo murió Mahoma de fiebres el 8 de junio de 632.El lenguaje bélico de El Corán es de inusitada violencia, establecida como voluntad de Alá. "Yo estoy con vosotros. ¡Consolidad en sus puestos a quienes creen! Arrojaré el pánico en el corazón de quienes no creen! ¡Golpeadlos encima del cuello! ¡Golpeadlos en la yema de los dedos!"[10]. Hay un ensañamiento genocida: "No es propio de un Profeta tener prisioneros hasta que haya encubierto la tierra con los cadáveres de los incrédulos" [11]. Hay con frecuencia una exaltación de la venganza y escasos sentimientos humanitarios como cuando exclama "¡Dios los mate!" con referencia explícita a los judíos y los cristianos[12]. "¡Profeta! ¡Combate a los infieles y a los hipócritas! ¡Sé duro con ellos"[13]. Todo en una ambientación de subido tono providencialista: "si cesáis en la lucha, será mejor para vosotros; si la reanudamos, la reanudaremos; no os servirá de nada vuestro número aunque sea grande: Dios está con los creyentes" [14].

EL EXTERMINIO O LA CONVERSIÓN UNIVERSALES

El Antiguo Testamento está lleno también de batallas y de intervenciones bélicas providencialistas con exterminio como contra los moabitas. Hay una diferencia en esa violencia divinal –execrable en cualquiera de los casos-, pues en el caso hebreo está relacionada con la tierra, con una promesa, restringida a un territorio, y como preservación del pueblo elegido, pero en el caso de Mahoma está relacionada con la fe. Apenas si contempla otra forma de conversión que a través de la imposición violenta y se trata de un designio universal: "¡Combatid a quienes no creen en Dios ni en el último Día ni prohiben lo que Dios y su enviado prohiben, a quienes no practican la religión de la verdad entre aquellos a quienes fue dado el Libro! Combatidlos hasta que paguen la capitación personalmente y ellos estén humillados"[15]. "No hay ciudad a la que nosotros no aniquilemos o atormentemos con terrible tormento antes del día de la Resurrección. Eso está en el Libro, escrito" [16]. La santificación de la guerra, en el sentido comúnmente entendido, es un estado permanente.¿Sobre qué sustenta Mahoma la autoridad de su posición religiosa? Sobre la violencia. La suya es una teología de la guerra: es ésta la que justifica en sí el mensaje y es, a la vez, lo fundamental de él. Alá es grande y Mahoma su profeta, porque dan la victoria final sobre los incrédulos. Al contrario que los profetas anteriores, en cuya estela se sitúa como culminador, Mahoma no hizo milagros. De alguna manera asume los de sus predecesores, pero en su caso las pruebas de la fe son la espada y el libro.

AUTORITARISMO EXTREMO

Por supuesto el argumento fundamental es que se trata de una verdad revelada. El principio de la existencia de una revelación se acompaña con frecuencia del criterio de que esa verdad es manifiesta, de manera que la ausencia de reconocimiento –la falta de fe, la incredulidad- constituye un pecado, una perversión, un yerro moral que con frecuencia es consecuencia de una depravación de la conducta. A esa cuestión apunta la diferencia establecida por San Pablo entre el hombre viejo y el hombre nuevo, o la aseveración de que el hombre carnal no puede conocer las verdades divinas. La consideración de la incredulidad como una especie de ataque al contenido de la fe es habitual en las religiones, pues se considera que pone en cuestión el carácter manifiesto, obvio, de la verdad en sí. Este argumento ha llevado con frecuencia a fórmulas autoritarias por las que se trata de someter al incrédulo o de eliminarlo, considerando que la unidad en la creencia confirma su veracidad. Ese fue uno de los resortes con los que funcionó durante siglos la Inquisición de la Iglesia católica o en nombre del que se llevaron a cabo las guerras de religión europeas en los siglos XVI y XVII. También ha sido el principio de persecución de los disidentes en los países comunistas, considerando, por ejemplo, que quienes rechazaban el marxismo eran dementes, pues su verdad era manifiesta, una forma de revelación secular, y aún de mayor fuerza que las de las religiones, pues se trataba de una verdad científica.Sin embargo, a título de ejemplo, la apologética cristiana establece tres pruebas en su favor, a modo de principios de contrastación: milagros, profecías y belleza moral del mensaje. Los milagros, como suspensiones momentáneas de las leyes de la naturaleza, manifiestan el poder divino y respaldan la revelación. Son observados por testigos. En el mismo sentido funciona el cumplimiento de profecías, de augurios establecidos sobre sucesos futuros. Estas pruebas, incluida la belleza moral del mensaje, buscan una armonización entre fe y razón. No resultan concluyentes para quien no tiene fe, pero implican, en su misma enumeración, un respeto a la autonomía de la racionalidad, un principio de tolerancia. Por supuesto, esa tolerancia se ha roto con frecuencia a lo largo de los siglos, pero el cristianismo, por muy diversas, curiosas y extravagantes que sean las costumbres de sus diversas corrientes y sectas, ha demostrado ser compatible con la tolerancia.

TEOCRACIA ABSOLUTA, SIN DIFERENCIA ENTRE FE Y RAZÓN

Esa diferencia entre fe y razón no existe en el texto canónico islámico. Aunque El Corán abunda en dicotomías excluyentes, sin zonas intermedias de neutralidad, casi todas ellas se basan precisamente en el hecho de que la única razón posible es la fe. De forma poética y algo elíptica el arabista francés Louis Massignon decía que al judaísmo le caracteriza la esperanza, al cristianismo la caridad y al islamismo la fe. La fe lo es todo. Entendida como obediencia. De hecho, no hay humanidad fuera de la fe. El no musulmán no pertenece a la especie humana. "La idolatría es peor que el homicidio"[17]. "Matadlos hasta que la idolatría no exista y esté en su lugar la religión de Dios"[18]. La apologética de Mahoma se basa en la violencia y en la belleza del Corán. Es una religión cuya coherencia es un autoritarismo circular, no deja resquicio para la tolerancia. Ibn Warraq describe bien este blindaje hacia la crítica que fundamente el totalitarismo islámico: "La verdad ha sido revelada de una vez por todas, imposible discutirla, relativizarla o incluso reflexionar sobre ella. El Corán se pretende eterno. Cada uno debe obedecer con cuerpo y alma, pues por el contrario las sanciones serán terribles. En estas condiciones, intentad exponer la menor ironía, el menor espíritu crítico, la menor puesta en duda de orden histórico o filológico..."[19].Mahoma y el Corán rechazan cualquier contrastación. Por de pronto rechazan, contra la evidencia, cualquier historicidad. El libro santo del Islam no es obra de Mahoma, sino recopilación posterior. Está formado por ciento catorce suras o capítulos, dividido en aleyas rimadas o versículos. Los capítulos están ordenados de mayor a menor número de aleyas, sin orden cronológico. En vida de Mahoma los comentarios de sus revelaciones eran aprendidos de memoria por sus seguidores. Con el tiempo, la muerte de estos recitadores hizo ver la conveniencia de poner por escrito esos pensamientos. Esa labor fue encargada por el siguiente califa, Abu Bakr a Zayd b. Tabit. Se trata, pues de una recopilación. En ese sentido resulta acumulativa. Incluso resulta piadoso el comentario de que "hay en el libro mucha palabra superflua, así como innumerables reiteraciones"[20]. La historia de Moisés está contada más de cincuenta veces, sin variaciones resaltables. La de Noé, veinticinco. Y eso sucede con numerosos sucesos del antiguo y del nuevo testamento. La eliminación de las reiteraciones reduciría de manera sensible el Corán. La regulación de la vida de los musulmanes es incoada, pero sobre todo se encuentra en los hadices o dichos, por los que mediante la fórmula alguien dijo que había escuchado al Profeta se concreta un contenido que en el Corán es vago. De hecho, la sharia, el código penal islámico, principal reivindicación integrista, vigente en numerosos países, no se encuentra en el Corán sino en tales comentarios recopilados por generaciones posteriores.

LA TOLERANCIA, EL PEOR PECADO

La tradición musulmana con base en el propio Corán ha deificado el libro situándolo como la copia del que se encuentra en el paraíso. Es decir, mientras judaísmo y cristianismo consideran sus libros inspirados, a través de autores humanos, causas segundas, la autoría del Corán se establece directamente divina. Con estos precedentes, es de todo punto lógico que el texto coránico resulte obsesivo respecto a la incredulidad. Como si se sintiera amenazado sobre bases débiles, toda disidencia pone en riesgo a la verdad manifiesta y al edificio de los creyentes. Ese sentido de la verdad manifiesta, sólo negable por una depravación moral, está llevada hasta el extremo: "Las peores bestias, ante Dios, son los infieles"[21]. Negada la racionalidad de los discrepantes, la verdad resulta incuestionable. Conviene precisar que, según ese esquema, los preceptos morales islámicos quedan reducidos a los límites de los creyentes. Por ejemplo, por supuesto la vida es sagrada, como en las otras religiones monoteístas. Así: "no mataréis a una persona si no es como justicia. Dios os lo ha prohibido"[22], pero bien entendido que sólo es persona el creyente y sólo hay vida en la fe.El Corán muestra una constante obsesión de Mahoma por no ser creído, e incluso un intenso resquemor por ser ridiculizado. En estos puntos es muy explícito. Son frecuentes las referencias a quienes le acusan de hacerse eco "de leyendas de los antiguos" o de "haber recibido la revelación de un mortal". Esa obsesión va pareja al odio contra los incrédulos y un insano deseo de venganza. Las referencias ofrecen, de esa forma, verosimilitud al mensaje de cara a los creyentes, pues resultan la explicitación de una conjura o de una mentalidad conspirativa. Esto es frecuente en la idea de la verdad manifiesta, pues la increencia es el fruto de una maldad congénita. Quienes no creen no son, en ningún caso, neutrales, sino que se oponen a la fe y conspiran contra ella. La justificación de la fe en Mahoma es la guerra, la eliminación del infiel o el impío, pues sólo de esa forma puede ponerse fin a tal conspiración. Si todos creen, la verdad es, en sentido pleno, manifiesta. La ausencia de todo disidente es, de hecho, la parusía islámica, cumplida por el Mahdi, personaje que vendrá al final de los tiempos, y que algunos musulmanes especulan con que será Jesús, conjuntando de esa forma la profecía evangélica del segundo advenimiento.Conviene precisar que tal grado de autoritarismo se compagina con una teología sencilla de cuerpo doctrinal escaso. La unicidad de Dios es prácticamente el único dogma. Es una reafirmación del monoteísmo hebraico. No hay novedad, ni creatividad religiosa, tampoco en las postrimerías, bien explícitas en el cristianismo, salvo en la descripción de un paraíso sensual, con jardines recorridos por ríos subterráneos, donde son lícitos algunos placeres prohibidos en la tierra, como licores que no embriagan, y donde hay mujeres de ojos rasgados, vírgenes, no tocadas por hombres ni demonio. En el Corán en sí no queda claro si las mujeres se salvan, pues las huríes parecen fruto de una creación ulterior no bien explicada.Aunque los politeístas son blanco de las iras, y si bien el Corán ni contempla ni se plantea la increencia agnóstica o el ateísmo, el pecado mayor es la apostasía. Lógico desde el autoritarismo extremo de la verdad manifiesta en el que se sitúa Mahoma. No tanto, como suelen decir algunos de sus seguidores, porque rompa la fortaleza interna (la solidaridad se diría ahora) de la umma, sino porque rechaza la verdad. Ésta es tan manifiesta que después de haberse sostenido el daño producido por la negación sólo puede resolverse con la muerte. Aunque para cualquiera de los impíos (la impiedad es sinónimo de incredulidad) las penas del infierno serán dolorosas, la apostasía ha de ser perseguida con preferencia mediante el ajusticiamiento o asesinato del apóstata. Algunos escritores e intelectuales de naciones musulmanas conocen bien los efectos prácticos de este designio en nuestros días. Ese fue el sentido de la fatwa contra Salman Rhusdie o la persecución de la escritora pakistaní Taslima Nasrin. Como resalta Ibn Warraq, "el problema de la ley divina es que excluye toda aproximación serena y racional. Donde la sharia encuentra su aplicación, sea donde sea, dos grupos son sistemáticamente las víctimas: las mujeres y los no musulmanes. Estos últimos son considerados como inferiores y los apóstatas merecedores de la muerte"[23].La idea de tolerancia es por completo extraña al Corán. Es, de hecho, su negación. Un pecado. "No hay tolerancia islámica: cuando el Islam ha crecido lo ha hecho a través de la espada, destruyendo la cristiandad en Oriente o la cultura persa secular, no dejando del pasado otra cosa que ruinas". Ese es el sentido de la destrucción de los Budas de Bamiyan por la tiranía talibán. ¿No hay tolerancia, como se repite en abundancia, hacia las religiones del Libro, hacia judíos y cristianos? No, salvo que se entienda por tal la obligación de llevar vestimentas distintas, de pagar impuestos especiales y de no poder tener bajo su mando a musulmanes. Esas medidas tratan de resaltar la superioridad del creyente y forzar la conversión, pero en cualquier caso están justificadas porque la verdad es manifiesta, y por ende los infieles han de ser infelices y tener un status inferior.Mahoma trata más de vencer que de convencer. La suya es una teología de la guerra. Pues la verdad es manifiesta, debe imponerse. Pues la verdad es manifiesta, la existencia de una sola persona que la niegue representa la negación absoluta de su contenido. La eliminación de los infieles por los creyentes está presente de continuo en el Corán. La venganza es una virtud, de la que participa Dios: "Han considerado falsa la verdad cuando ésta les ha venido; les vendrán noticias de lo que se han burlado. ¿No han visto a cuántas generaciones hemos aniquilado antes que a ellos?"[24]. La tolerancia contradice el principio musulmán y su finalidad.La argumentación, en ese sentido, es circular, cerrada. El Corán no acepta la crítica, porque niega la posibilidad de yerro, incluso cuando cae en contradicción. Contradicciones prácticas como el cambio de la alquibla cuando de la orientación hacia Jerusalén se pasó a La Meca. La explicación es meramente voluntarista y se remite a Dios: "Dirán los insensatos: ¿Qué les hizo girarse respecto de su alquibla, aquella que tenían? Responde: Oriente y Occidente pertenecen a Dios; Él guía a quien quiere hacia el buen camino (...) Fue grande la perplejidad excepto para aquellos a quienes Dios guía, pues Él no os haría perder vuestra fe"[25]. Las contradicciones entre las propias aleyas del Corán es resuelta mediante la ley del abrogante y el abrogado, de forma que la última aleya tiene validez sobre la anterior. Hay una contradicción esencial. En principio Mahoma predica una religión nacional para un pueblo elegido, los árabes. Como señala V.S. Naipaul, premio nobel de Literatura 2001, "en sus orígenes, el islam es una religión árabe. Cualquiera no árabe que sea musulmán es un converso. El islam no es simplemente una cuestión de conciencia o de creencias, pues tiene exigencias imperiales. Cambia la visión del mundo del converso. Sus lugares sagrados están en tierras árabes; su lengua sagrada es el árabe. La idea sobre la historia cambia también para el converso. Rechaza la suya, y le guste o no, pasa a formar parte de la historia árabe. Las sociedades experimentan un enorme trastorno, que puede seguir sin resolverse incluso al cabo de mil años; la separación tiene que renovarse una y otra vez. Las personas construyen fantasías sobre quiénes y qué son, y en el islam de los países conversos existe un elemento de neurosis y nihilismo. Estos países pueden entrar en ebullición fácilmente"[26]. Y, sin embargo, esta esencia árabe se hace compatible con el principio universalista de los hanif, los hijos de Abraham, por el que todos los seres humanos nacen musulmanes, pero son luego educados como infieles. Esto, en el fondo, implica un principio larvado de apostasía y justifica el designio de dominio completo.

LA GUERRA ES SANTA

La jihad no es contemplada como un esfuerzo o en el sentido de la ascesis cristiana de perfeccionamiento interior, sino en el bélico, tal como se entiende comúnmente. La financiación de la guerra está bendecida. La muerte en ella es premiada con el acceso al paraíso. Hay, sin embargo, apuntes en la dirección de contemplar, al menos como posibilidad, una coexistencia pacífica, entre comunidades, no dentro de la musulmana, que situaría la jihad en términos de respuesta a agresión externa, caso en el que concurrir a la guerra santa es una obligación para todos los varones. La idea de concordia se encuentra en la sura 60: "Es posible que Dios establezca la concordia entre vosotros y quienes son vuestros enemigos. Dios es poderoso, Dios es indulgente, misericordioso. Dios no os ha prohibido el ser buenos y equitativos con quienes no os han combatido ni os han expulsado de vuestras casas por causa de la religión. Dios ama a los equitativos. Dios sólo os ha prohibido, respecto de quienes os combatieron en la religión, os expulsaron de vuestras casas y cooperaron en vuestra expulsión, que los toméis por amigos. Quienes los tomen por tales, éstos son los injustos". En algunos momentos se anima a la predicación –"Llama a la senda de tu Señor con la sabiduría y la bella exhortación. Discútelos con aquello que es más hermoso"-, pero siempre desde la preeminencia del Islam y sin descartar nunca la guerra y la violencia como el camino de ganar adeptos: "Cuando llegue el auxilio de Dios y la victoria y veas entrar a las gentes, a bandadas, en la religión de Dios, entona el loor de tu Señor y pídele perdón. Él es remisorio"[27].La negación de toda discrepancia sitúa al islamismo originario, desde su texto canónico, en un fanatismo estricto. Entonces, ¿en dónde sostener ese mito de la tolerancia islámica? Hay de nuevo que referirse al choque de tiempos. El estatuto de dimih, el impuesto de capitación de judíos y cristianos, podía ser comprensible, y aún avanzado, en los siglos primeros de la Edad Media. En la España cristiana los judíos venían obligados a pagar un impuesto por persona y en algunos lugares uno recordatorio de las treinta monedas cobradas por Judas a cambio de su traición. Pero no puede hablarse en términos de tolerancia, tal y como la concebimos desde la Ilustración hasta nuestros días. Como recuerda el historiador César Vidal[28], la principal fuente de ingresos de los Omeyas de Córdoba, tenidos por el sumum de la tolerancia, era la trata de esclavos. En las conquistas nunca se respetaron, como hemos visto recordar a Naipaul, las culturas anteriores. Por el contrario, Amin Maalouf recuerda la impresión de fanáticos que dejaron los cruzados. Por ejemplo, en la toma de Jerusalén en la primera cruzada reseña la escena narrada por comentaristas musulmanes: "es cierto que los caballeros de Occidente son famosos por su bravura, pero su comportamiento ante los muros de Jerusalén es algo desconcertante a ojos de un militar avezado. Iftijar espera verlos construir, nada más llegar, torres móviles y diversos instrumentos de asedio, y cavar trincheras para precaverse de las salidas de la guarnición. Sin embargo, lejos de dedicarse a estos preparativos, han empezado por organizar en torno a los muros una procesión encabezada por sacerdotes que rezan y cantan a voz en grito, antes de lanzarse como posesos al asalto de las murallas sin disponer de la menor escala. Por más que al-Afdal le ha explicado que estos frany querían apoderarse de la ciudad por razones religiosas, un fanatismo tan ciego lo sorprende"[29].Desde entonces, sin embargo, han cambiado poco las cosas en el Islam. Como apunta el filósofo Javier Hernández Pacheco, no hay en el islamismo un proceso similar a la Ilustración: "Hay en el Islam múltiples valores religiosos y humanos que se podrían incorporar a una comprensión compartida del mundo tan pronto el oriente islámico realice históricamente la depuración humanista de su ideal religioso. Eso fue para Occidente la Ilustración, desde la que el atentado terrorista es un horror incomprensible, mientras que es pura lógica para una comprensión religiosa que tiene esa Ilustración todavía pendiente"[30]. La cuestión no es transferir la voluntad de cambio, sino interrogarse y buscar explicaciones para el inmovilismo. La proscripción de todo debate, la exigencia de "sumisión" no favorece, podría decirse que imposibilita, la evolución en el mensaje, anquilosado en el tiempo. El Corán no es un libro para meditar, sino para recitar. No se reflexiona sobre él, se memoriza. Hay por supuesto escuelas y tendencias diversas, como los sunníes y los chíies. O la extinguida tendencia jarachí, que sólo concede validez al Corán, negándoselas a los hadices. Los sufíes, llamados así por las gruesas chaquetas de lana que vestían, desarrollaron una tendencia mística y espiritual, a la búsqueda de un trato personal con Dios, en una religión en que la unicidad de Alá tiende a situarlo como una abstracción. La tendencia sufí ha sido prácticamente sofocada. Es hoy en día cuestión literaria occidental, más que realidad musulmana. Averroes, el racionalista aristotélico, de tanta influencia en el cristianismo medieval, cuyos Comentarios dominaron por siglos la Sorbona y fundamentaron la escolástica, es considerado un simple hereje.El Corán tiene un contenido consuetudinario, relacionado con el contexto de la época. La esclavitud o la poligamia podrían ser interpretadas como meros criterios de tolerancia a instituciones preexistentes, pero tal criterio, sostenido por algunos autores musulmanes, no se tiene en cuenta, porque el texto coránico pretende ser asumido por completo sin evolución posible. Las interpretaciones alegóricas o analógicas, tan fundamentales en la teología cristiana, son consideradas heréticas, y han sido condenadas por sistema por la universidad de Al Azhar. La falta de una autoridad central ha tenido, en ese sentido, un efecto perverso pues cualquier grupo o ulema se ha sentido con capacidad en las últimas décadas para emitir fatwas con declaraciones de kafir o impío, reclamación directa al asesinato. Fue el caso del intelectual egipcio Farag Foda por oponerse a la imposición de la sharia[31], o de Nasr Abu Zeid, profesor universitario que se vio obligado a refugiarse en Europa cuando fue "divorciado" por un tribunal, pues un "apóstata" no podía seguir casado con una musulmana. O del premio Nobel de Literatura, Naguib Mahfuz, apuñalado, tras numerosas amenazas, por considerar sus novelas indecentes.El fundamentalismo está seriamente instalado en el Corán. La insistencia en la verdad manifiesta y la justificación de la violencia abren un riesgo permanente de intensificar el rigorismo de la ortodoxia y emprender el camino de las armas, o a través del terrorismo o de la guerra. La idea integrista de que "el Islam es un sistema completo y total" no se compadece mal con el texto coránico en el que no existe diferenciación ninguna entre política y religión.La concepción de la verdad manifiesta no sólo legitima el autoritarismo, lo precisa. Esa verdad ha de imponerse por el poder político, sin resquicios para la autonomía personal, ni espacio para la discusión, mediante la adhesión a la ortodoxia. De esa manera, una de las materias tradicionalmente prohibidas en el mundo islámico es el derecho político. Ya hemos visto como la escisión chíi se produjo por una discusión sobre la esencia del poder islámico, por considerar necesario la continuidad carismática de los herederos del Profeta. La concepción del poder islamista es teocrática. Pero si los chíies resolvieron su derrota y contradicción mediante la curiosa forma mesiánica de que Alí y aún más su hijo Husein, se "ocultaron" en vez de morir, y reaparecerán en otro momento de la historia, el islamismo en su conjunto vive en una contradicción más profunda, intensificada desde la desaparición del califato otomano en 1924, último vestigio de poder central. La idea de Hutginton de un Estado central capaz de aglutinar a la "civilización islámica" no es musulmana, pues el poder ha de ser personalizado, como lo fue la relación de Mahoma, jefe político y religioso, con Alá. Ese vacío enervante alimenta las fantasías de los islamistas. Tahar ben Jelloun, escritor marroquí, ganador del Premio Goncourt, en relación con la situación actual, afirma: "es verdad que los árabes, que los musulmanes están a la búsqueda de un líder"[32]. La recreación en el integrismo de la umma como proyecto político comunitarista no ha resuelto, en ningún caso, el problema ni la contradicción. Ha producido dictaduras como la sudanesa. Pero el misticismo islamista, político-religioso, alimenta las expectativas del surgimiento de un califa, un líder carismático, señor de la guerra, tras cuyo imaginario no es difícil percibir el sueño iluminado de Osama bin Laden.


1] Citado por José Morales, El Islam, Ediciones Rialp, pp.22-23

[2] Juan Vernet, introducción a El Corán, Plaza y Janés, p. 11.

[3] José Morales, El Islam, p. 24.

[4] Juan Vernet, p. 11.

[5] Juan Vernet, p. 12.

[6] Julio Vernet, op. cit. p. 17.

[7] El Corán, azora 2, 18

[8] Sura 3, 134-135

[9] Julio Vernet, p. 23

[10] Sura 8, 12

[11] Sura 8, 68

[12] Sura 9, 30

[13] Sura 8, 74

[14] Sura 8, 19

[15] Sura 9, 29

[16] Sura 16, 60

[17] Sura 2, 187

[18] Sura 2, 189

[19] Ibn Warraq, autor de Pourquoi je ne suis pas musulman, Editorial L’Age d’homme. Entrevista en Le Figaro Magazine, 6 de octubre de 2001.

[20] José Morales, op. cit. p. 139

[21] Sura 8, 57

[22] Sura 6, 152

[23] Entrevista en Le Figaro Magazine, 6 de octubre de 2001

[24] Sura 6, 4-6

[25] Sura 2, 136-138
this is a translated text of  one of the best text that I read about the islam this text explain clearly that the quran is full of violence against the infidels (hinduist, buddhist, jews, christians etc etc) is is entitled very timely  "The Islamic totalitarianism in the Koran" is very extense but worth reading completely
And this slogan not "demonizing" Islam, as if the attacks of September 11 had not been made on his behalf? Is not Bin Laden and his shahid (martyrs) who  demonizing  it offering an image of savagery and inhumanity? the basic  Weapon of the fundamentalist Islamists, what Islam stands correct as postulated that the 'real Islam' can only be 'tolerant' and 'peaceful' as the Koran is a 'text of peace and love'. Muhamad Ali, the boxer Casius Clay, as proclaimed in tribute to the victims: "Islam is peace". This kind of slogan rejects any analysis argued to unravel the Koranic and theological roots of radical Islam, suicide terrorism, as "racist intolerance." Rather than exorcise the diversion of suicide bombers is demonize critics. The attacks become an act of propaganda of an Islam free of all sin! The Islamic fanaticism and obscurantism justify therefore, in the name of God, the stoning of women in Iran, Sudan and Mauritania, the extermination of Christians in Indonesia, the degradation of women in Afghanistan or the liquidation of the blasphemous and Catholics in Pakistan, all samples of tolerance, peace and love, so much so that it would ask the consistent application of Sharia law in our Western nations. Why so much silence before injuries to the flagrant human rights in nations Islamic "moderate"? Is it a cultural exception, a manifestation of a culture distinct demonize sex, until the stoning adulterous? Does not sex discrimination is perhaps a custom western? Afghanistan, that "regime vomit" where women had died without receiving medical care, and Will Saudi Arabia, where they are prohibited from driving? Was well then what of the woman with broken leg? The imam of Fuengirola in Spain published a book recommending corporal punishment to women, as, on the other hand, recommends the Koran. Where is the domestic terrorism? Does anyone imagine a fair national and global outrage if a Catholic priest left where the imam of Fuengirola? Well, that's who selects Mr teachers, never the sexes together, the Muslim classes in colleges Málaga.La postmodernity, structuralism and politically correct people have become accustomed to this double standard, that relativism ethical, a direct consequence of cultural development. Aside from both topical, the reasons of violence have very deep roots in the Koran. It is a text affordable, easy to study, why maintain that Islam is peace when one of every two suras chorrea blood? 

Mohammed, military caudillos 

Mohammed was the time a spiritual leader and a military caudillo. Under his mandate, the Islamists were persecuted and persecutors. Likewise the Hebrew people in their exodus and his inauguration of the promised land, the Islamists fought and were imposed on his opponents by force of arms. Such warlike atmosphere of violence and propaganda, permeates the Corán.Existen lengthy biographies about Muhammad which are reflected in their deeds and their most notable qualities of statesmanship, since in the last stage of his life was basically an organizer. Dot the tribes of the Arabian peninsula of a rail unit and a mission, which resulted in the few decades of his death in an impressive expansion in Asia and North Africa to the Iberian peninsula. Muhammad, "praised", was born around the year 580. Orphan from young, married the rich Jadicha, which twice in age and who helped in the administration of its commercial property. From marriage were born four daughters and several sons, killed a young age. In Muhammad not survived any son of its fifteen women, as The review Koran. The current Saudi Arabia was then a fragmented collection of tribes-he belonged to the Hashemite clan prestigious but low-power, with polytheistic religions related to each clan, religious and commercial center in Mecca, where the Kaaba is revered , A black stone to which it represents a aerolito, surrounded by idols of the numerous deities adored by Bedouins. Convivir also communities of two monotheistic religions, the Jewish and Christian, and had followers of faiths such as the Asian Zoroastro.Fue in the year 610 when he received his first revelation on Mount Hira. According to Tabari, a Muslim historian (839-923), reported his wife "Oh Kadija, I fear be crazy. Why? Asked her. Because I see in me the signs of a possessed: road when I hear voices coming from each stone and every hill, and at night I see a being in a dream that presents enormous before me, a being whose head reaches to heaven and whose feet touch the ground. " A Monday it appeared an angel of God, Gabriel. "It was presented to him and told him: The blessing is you, oh Muhammad, the apostle of God! Muhammad was frightened and stood up thinking he had lost the trial. It was headed for the summit to kill dropped from the top. But Gabriel took him between his wings, so that he could not move forward or backward. And then he said: Oh Muhammad, do not be afraid, because you are the prophet of God, and I am Gabriel, the angel of God!. Muhammad remained motionless between the two wings, and Gabriel continued: Oh, Mohammed recites: in the name of your Lord, who created everything, that has created man from a blood clot. " Gabriel gave the first sura of the Koran, called Iqra, the Muslim creed: "Praise be to God, Lord of the worlds. The Merciful, the Compassionate, King of Judgement Day. To you and adore you ask for help. LEADING TO path straight path of those whom has favored, which are not covered by your anger and are not lost. "Mohammed descended from the mountain. It was invaded by a strong tremor and returned home, repeating to himself the words of the angel . They gave him confidence, but with the whole body trembled because of the fear and terror that inspired him Gabriel. Back in the house told his wife: the same that I had come from afar I have been presented today in front. Do What you have said?, Asked Jadicha. He told me: You're the prophet of God and I am Gabriel, and I had recited this sura. Jadicha, who had read old writings and knew stories of prophets, also knew the name of Gabriel. Muhammad was dominated then by a sharp cold, bowed his head and told his wife: Cúbreme, cúbreme!. She covered with a cloak, and he fell asleep "[1]. The Koran gives virtually no details of the revelations of Mohammed, then literary enriched by his followers. Often it was difficult to determine sweepers intellectuals, accompanied by physical phenomena described by tradition: pale, his face filled with sweat and fell into a state of semiinconsciencia. Sometimes fell on the ground, as fulminado an inrush not be judged naturally. "To teofanía all these symptoms were not more than the external reflection of an attack of epilepsy" [2]. "Those who considered the facts from outside the Muslim tradition maintained, as expected, a skeptical attitude about the origin of the last illuminations experienced by Mohammed. There have been authors who have attributed to a pathological psyche, but of great brilliance and originality . Others have spoken of hallucinations, while some think that we have a mind that always fails to distinguish between what is real and the imaginary "[3]. In any case, Muhammad always believed strongly in their mission and the veracity of mensajes.En a first step, "does not want to create a new religion" [4], but launch a monotheistic message, calling to ask for forgiveness cristianohebreas sins through litanies, denouncing some aberrant practices as the murder of newborn girls. All this to return to the old man of pious purity or Hanif, whose representative is the first prophet Abraham. The first followers in their family circle were soon subjected to threats, ridiculizaciones and persecution. Mohammed came to fear for his life, turning to the intercession of some idols, which soon repented, turning not to dismiss monotheism. The death of his wife and their protector Abu Talib, he plunged into a state of despondency from which it came after "the vision of the Night Journey," which Muslim tradition lies in the middle of Jerusalén.En failure of his preaching, was claimed by the inhabitants of Medina "was to live among them as supreme arbiter of the tribes of Aws and Jazrach, divided by old rivalries that two years earlier had led to war" [5]. His position was also monotheistic him an interlocutor with regard to Jews as the major clans Banu Qurayza, and Nadir Qaynuqa. This marks a radical change in Muhammad, a religious preacher political figure. According to Vernet, "Mohammed, who until then had never thought that his doctrine might dyed a shade any political, changed his opinion before the absentia of their compatriots." The Hegira, or flight from Mecca, with about one hundred and fifty followers, Madinat al-Naba (the city of the prophet) took place on July 16 in the year 622, where lies the origin of the calendar musulmán.La introduction in politics Mohammed gave an important turning point in its message and its revelations, as these not only relate to religious aspects but also the justification of decisions as a political leader and as a military commander. First pursues a conciliatory strategy. It was accepted by the various factions, although with reservations by those who called hypocrites. He looked closer to the Jews. This stood as a day of fasting to his followers as for Yom Kippur or the Jewish purification and prescribed prayers in the direction towards Jerusalem, but maintained a public prayer on Friday. But entered into an intense controversy. Mohammed always had a second-hand knowledge of the Bible and was not accepted as a prophet. The dispute led to a odium theologicum, historically one of the most intense forms of repulsa.Mahoma blamed the Jews of having removed fragments of scripture and have added others. Moreover, this series of dialogues had led to forms of religious syncretism. It proceeded to increase differentiation and strengthen its power. In terms of religious took key decisions. Intensify the national character of his message. political. It replaces the fasting of Ashur (Yom Kippur) for the month of Ramadan. The prayers began to move towards Mecca, considered holy city, whose shrine-supposedly founded by Abraham and his son Ishmael-should be purified of the gods idolaters, but had to be the subject of pilgrimage for Muslims. Breaks, thus, one of the reasons for opposition to his message, because merchants of Mecca saw danger in their influence and their source of income. While marked a political objective: the community of believers, or umma becomes army. Muhammad was presented since then as the last Prophet, after Moses and Jesus, and while highlighted a direct relationship with Abraham, who was not "or idolatrous, or Jewish, nor Christian." 


The truth is justified by war 

"The war-says Vernet-July was the supreme ideal of Muhammad, because it would inflict the unbelievers Meque, on his own hand, the torment that they had been repeatedly threatened" [6]. However, "his supporters were reluctant to admit preaching by the sword" because it represented "fighting brothers." Muhammad strengthened his personal power, becoming swear loyalty, and Providenciales. The disobedience to their own mandates as is the Alà. So in the sura II 212 states "he prescribes combat, although he is hateful" [7]. First his followers carried out operations strict looting putting at risk the trade in Mecca. An operation of punishment was confronted by getting the victory of Mohammed Badr, whose spoils improved the position of Muslims hitherto dependent on the generosity of people in Medina. "Praised" the successful military presented as a test of power and supremacy of Allah. After that happened to eliminate dissident attacking the hypocrites and Jews clans. The following year, another army against superior numbers, suffered the defeat of Ohod. Since the growing Providenciales, the interpretation set out in a test of God who rewards the constant, in terms of triumph and annihilation [8]. "These days we make them happen among men, so that God knows who believe and choose among yourselves, witnesses - God does not love the unjust! - In order to prove to those who believe in God and annihilate the infidels ". This defeat gave wings to the discontented in Medina, Muhammad cut but the rebellion-expelling the Jews-and intensified measures differentiating their followers establishing barriers of communication with other communities: banned drink and juego.Como chief political and military demonstrated a desire for power and domination that did not exist in their adversaries, scattered and divided. The merchants of Mecca were in favor of ending a war that will only cause harm. In addition, the national tour of Muhammad allowed them to maintain their position. It had, however, that defeat in the Battle of Hunayn to be the lord of the Saudi Central, but failed to dominate the north to be defeated in Muta. At this stage, when he began to envision the triumph, intensified the theocratic elements, and established the impossibility of pacts except among equals, or between believers, while members of the religions of the book-Jews and Christians-could be tolerated in situation of inferiority with especiales.En taxes after the year 10 AH made the solemn pilgrimage to Mecca, appearing at the same time as the prophet of a new religion for Arabs and "as a restorer of the religion of Abraham" [9]. In the year 11 different tribes revolted affirming count among its members to new prophets. Preparing the campaign of punishment Mohammed died of fever on 8 June 632.El warlike language of the Koran is unusual violence, established as will of Allah. "I am with you. Console their posts to those who believe! Arrojo panic in the hearts of those who do not believe! Golpeadlos above the neck! Golpeadlos at the fingertips!" [10]. There is a genocidal ensañamiento: "It is not himself a prophet take prisoners until he has disguised land with the bodies of unbelievers" [11]. There is often a glorification of revenge and scarce humanitarian feelings as when exclaims "God mate!" with explicit reference to Jews and Christians [12]. "Prophet! Fight the infidels and hypocrites! Be tough with them" [13]. All in an atmosphere of Providenciales uploaded tone: "If Cesar in the fight, it will be better for you if the resume, resume, do not serve anything but your number is large: God is with the believers" [14]. 

The extermination or conversion Universal 

The Old Testament also is full of battles and war providential interventions with extermination against the Moabites. There is a difference in this violence-divinal execrable in either case, as in the case is related to Hebrew land, with a promise, a restricted territory, and as preserving the chosen people, but in the case of Mohammed is related to the faith. Just contemplates whether another form of conversion that through the imposition violent and this is a universal design: "fight those who do not believe in God nor in the past day or forbid what God and prohibit its envoy, who do not practice the religion of truth among those who was given the Book! Combatidlos until they pay the capitation personally and they are humiliated "[15]. "There is no city to which we do not annihilate or tormented with terrible torment before the day of the Resurrection. That is in the book, writing" [16]. The sanctification of war, in the commonly understood sense, is a permanent state. What Muhammad behind the religious authority of his position? On the violence. Theirs is a theology of war: is it that justifies itself and the message is both, the essence of it. Allah is great and his prophet Muhammad, they give the final victory over the unbelievers. Unlike the previous prophets, in whose wake is as the culmination, Muhammad did not make miracles. Somehow assumes those of his predecessors, but in their case evidence of faith are the sword and the book. 

Authoritarianism extremism 

Of course the fundamental argument is that it is a revealed truth. The principle of the existence of a revelation is frequently accompanies the criterion of truth that is evident, so the lack of recognition-the lack of faith, disbelief-is a sin, a perversion, a moral error that often is a result of the depravity of conduct. In this issue suggests the difference established by St. Paul between man and the old man again, or the assertion that carnal man can not know the divine truths. The consideration of disbelief as some kind of attack on the content of faith is common in religions, since it believes that calls into question the nature manifest, obvious, the truth itself. This argument has often led to authoritarian ways by which they are subjecting the unbeliever or eliminate it, believing that unity in the belief confirms its veracity. That was one of the levers with which functioned for centuries the Inquisition of the Catholic Church or on behalf of which were carried out wars of religion in Europe in the sixteenth and seventeenth centuries. It has also been the beginning of persecution of dissidents in communist countries, considering, for example, that those who rejected Marxism were insane, because their truth was manifest, a form of secular revelation, and even stronger than those of religions Because it was a true científica.Sin embargo, for example, the Christian apologetics establishes three tests on their behalf, as an early contrastación: miracles, prophecies and moral beauty of the message. The miracles, as momentary suspension of the laws of nature, signifying divine power and support the revelation. They are observed by witnesses. In the same vein runs fulfilling prophecies, omens set on future events. These tests, including the moral beauty of the message, looking for a harmonization between faith and reason. No conclusive results for those who do not have faith, but imply, in the same list, a respect for the autonomy of rationality, a principle of tolerance. Of course, that tolerance has been broken frequently over the centuries, but Christianity, no matter how diverse they are curious and extravagant habits of their various sects and currents, has proved compatible with tolerance. 

Absolut theocracy, with no difference between faith and reason 

That difference between faith and reason does not exist in the Islamic canonical text. While The Koran abounds in exclusive dichotomies, without buffer zones of neutrality, almost all of them are based precisely on the fact that the only possible reason is faith. On a somewhat elliptical and poetic Arabic French Louis Massignon said that when he characterizes Judaism hope, and charity to Christianity to Islam faith. Faith is everything. Understood as obedience. In fact, there is no humanity outside the faith. The non-Muslim does not belong to the human species. "The idolatry is worse than murder" [17]. "Kill until idolatry is not there and instead the religion of God" [18]. The apologetics of Muhammad se basa en la violence and the beauty of the Koran. It is a religion whose consistency is an authoritarian move, leaves no loophole for tolerance. Ibn Warraq describes this shield to criticism that substantiates Islamic totalitarianism: "The truth has been revealed once and for all, impossible to discuss it, relativization or even think about it. The Koran is intended eternal. Everyone must obey with body and soul, because on the contrary sanctions will be terrible. In these circumstances, try to expose the slightest irony, the lowest critically, the lowest placing in doubt historical or philological ..."[ 19]. Muhammad and the Koran reject any contrastación. For suddenly rejected, against the evidence, any historicity. The holy book of Islam is not the work of Mohammed, but later collection. It comprises one hundred and fourteen South or chapters, divided into aleyas rimadas or verses. The chapters are ordered from highest to lowest number of aleyas without chronological order. In life of Mohammed's comments were his revelations learned memory by his followers. Over time, the death of these recitations noted the desirability of putting those thoughts in writing. That work was commissioned by the next caliph, Abu Bakr to Zayd b. Tabita. This is because of a compilation. Indeed, it is cumulative. Even pious is the comment that "there is much in the book superfluous word, as well as countless overlaps" [20]. The story of Moses is counted more than fifty times, unchanged highlighted. The Noah, twenty-five. And that happens with many events of old and new testament. The elimination of overlaps significantly reduce the Koran. The regulation of the life of Muslims is filed, but mostly found in such hadices or by using the formula that someone said he had heard the Prophet is specific content that the Koran is vague. In fact, the Sharia, the Islamic penal code, the main fundamentalist claim that applies in many countries, is not in the Koran but in such reviews compiled by subsequent generations. 

Tolerance, the worst sin 

The Muslim tradition based on the Koran itself has deified the book as placing a copy of which is in paradise. In other words, while Judaism and Christianity consider their books inspired, through human authors, causes second, the authorship of the Koran states directly divine. Against this background, it is entirely logical that the Koranic text is obsessive regard to the disbelief. As if they feel threatened on weak foundations, all dissent puts at risk the truth manifests itself and the building of believers. That sense of truth says, negable only by a moral depravity, is carried to the extreme: "The worst beasts, before God, are infidels" [21]. Negada rationality of dissenting, the truth is unquestionable. It should be pointed out that under this scheme, the Islamic moral precepts are reduced to the limits of believers. For example, of course life is sacred, as in other monotheistic religions. Thus, "Do not kill a person if it is not as justice. What God has forbidden" [22], but that only the person is a believer and there is only life on fe.El Koran shows a constant obsession by Muhammad not to be believed, and even an intense resquemor being ridiculed. In these points is very explicit. There are frequent references to those who accuse him of echoing "legends of the old" or "having received the revelation of a killer." This obsession goes hand in hand to hatred against the unbelievers and an unhealthy desire for revenge. References offer, thus credibility to the message in the face of believers, as are the explicitness of a plot or a conspiratorial mentality. This is common in the idea of truth says, because increencia is the result of a congenital evil. Those who do not believe they are not under any circumstances, neutral, but who oppose the faith and conspire against it. The justification of faith in Muhammad is war, the elimination of the infidel or impío, because only that way can stop such a conspiracy. If all believe, the truth is, in full sense he says. The absence of any dissident is, in fact, the parousia Islamic accomplished by the Mahdi character who comes at the end of time, and that some Muslims to speculate that Jesus will, in conjunction thus Evangelical prophecy of the second advenimiento.Conviene specifying that such a degree of authoritarianism are combines theology with a simple little doctrinal body. The oneness of God is virtually the only dogma. It is a reaffirmation of Jewish monotheism. There is no novelty, creativity nor religious, nor in the end, either explicit in Christianity, except in the description of a sensual paradise, with gardens travelled by underground rivers, where some are lawful forbidden pleasures on earth, not as intoxicating liquors And where there are women-eyed ragged, virgin, untouched by humans or demon. In the Koran itself is unclear whether women are saved because the Hur seem a building fruto further ill explicada.Aunque polytheists are the target of anger, and while neither the Koran nor does it cover raises the agnostic or increencia atheism, the sin is greater apostasy. Logical since the end of authoritarianism in the manifest truth is that Mohammed. Not so, as people usually say some of his followers, because they break the internal fortitude (the solidarity it seems now) of the umma, but because it rejects the truth. This is so manifest that after the damage sustained by the denial can be resolved only by death. Although for any of the wicked (impiety is synonymous with disbelief) the punishments of hell will be painful, apostasy must be pursued in preference or executed by the assassination of an apostate. Some writers and intellectuals of Muslim nations are well aware of the practical effects of this plan today. That was the meaning of the fatwa against Salman Rhusdie or persecution of the Pakistani writer Taslima Nasrin. As highlights Ibn Warraq, "the problem of divine law is that excludes any approximation calmly and rationally. Sharia Where their implementation, is where two groups are systematically victims: women and non-Muslims. The latter are considered as inferior and apostate deserving of death "[23]. The idea of tolerance is completely strange to the Koran. It is, in fact, its denial. A sin. "There is no tolerance Islamic: Islam has grown as it has done through the sword, destroying Christianity in the Middle Persian culture or secular, not leaving anything other than past ruins." That is the meaning of the destruction of the Buddhas of Bamiyan by the Taliban tyranny. Is there no tolerance, as is repeated in abundance towards religions of the Book, toward Jews and Christians? Not unless you mean by such an obligation to bring different clothes, to pay excise duty and unable to take under his command to Muslims. These measures seek to highlight the superiority of the believer and forcing conversion, but in any case are justified because the truth is manifest, and hence the infidels are to be unhappy and have a status inferior.Mahoma is more than convincing win. Theirs is a theology of war. Well, the truth is manifest, should be imposed. Well, the truth is manifest, the existence of a single person who refuses represents the absolute negation of its contents. The elimination of the infidels by believers is present continuously in the Koran. Revenge is a virtue, which participates God: "They have seen false truth when it has been; them come news of what had been flouted. Would not have seen how many generations have annihilated before them?" [ 24]. Tolerance contradicts the principle and its Muslim finalidad.La argument in this regard is circular, closed. The Koran does not accept criticism, because it denies the possibility of error, even if it lands in contradiction. Contradictions practices such as changing the direction of Qibla when we moved to Jerusalem to Mecca. The explanation is purely voluntary and refers to God: "They will say fools: What made them turn over their Qibla, one that had? Answer: East and West belong to God, the guide who wants to track (. ..) It was great perplexity except for those whom God guide because you do not lose your faith "[25]. The contradictions between themselves aleyas of the Koran is settled by the law of abrogante and repealed, so that the last verse is valid on the previous one. There is an essential contradiction. In principle Mohammed preaches a religion for a national chosen people, the Arabs. As V.S. Naipaul, Nobel Prize in Literature 2001, "in its origins, Islam is a religion Arabic. Anyone who is not Arab is a Muslim convert. Islam is not simply a matter of conscience or belief, it is imperial demands. Change world view of the talks. His holy places are in Arab lands, its sacred language is Arabic. The idea about the history also changed for the talks. Rejects yours, and you like it or not, becomes part of Arab history 
the societies  experiencing a huge disorder, which can still unresolved even after a thousand years; separation has to be renewed again and again. People construct fantasies about who and what they are, and Islam in the country converts there is an element of neurosis and nihilism. These countries can easily enter into boiling "[26]. And yet, this is essentially Arabic compatible with the universal principle of Hanif, the sons of Abraham, by which all human beings are born Muslims, but are then educated as infidels. This, in essence, it involves a principle larvado of apostasy and justifies the plan of complete dominance. 

The war is holy 

The jihad is not seen as an effort or within the meaning of Christian asceticism of interior refinement, but in war as commonly understood. Funding for the war is blessed. The death she is rewarded with access to paradise. There are, however, notes in the right direction to contemplate, at least as a possibility, a peaceful coexistence between communities, not a Muslim, that would set the terms of jihad in response to external aggression, in which case go to war santa is an obligation for all males. The idea of harmony is in the sura 60: "It is possible that God establish harmony among you and who are your enemies. God is powerful, God is forgiving, merciful. God hath not forbidden to be good and fair with those who do not you have fought or you have expelled from your homes because of religion. God loves the fair. God hath only forbidden, on whom he fought in religion, you expelled from your homes and cooperated in your expulsion, that Tom by friends. Those who take on such, they are unjust ". In some moments are encouraged to preaching - "Call the path of thy Lord with wisdom and beautiful exhortation. Discútelos with what is more beautiful" - but always from the primacy of Islam and never without discarding war and violence as the way of winning followers: "When you get the help of God and victory and you see people entering, flocks in the religion of God, intones the loor of your Lord and ask forgiveness. He is remisorio" [27 ]. The denial of any discrepancy lies to Islam originating from its canonical text in a narrow fanaticism. So, where sustain that myth of Islamic tolerance? It should again be referred to the clash of times. The status of dimih, tax capitation Jews and Christians, could be understandable, and even advanced in the first centuries of the Middle Ages. In Spain Christian Jews were forced to pay a tax per person and in some places a reminder of the thirty coins collected by Judas in exchange for his betrayal. But one can not speak in terms of tolerance, as we conceive from illustration to the present day. As the historian Cesar Vidal recalls [28], the main source of income for the Umayyad of Cordova, taken by the sumum of tolerance, was the slave trade. In the conquests never been respected, as we have seen remind Naipaul, cultures earlier. By contrast, Amin Maalouf recalls the impression fans who left the Crusaders. For example, in taking Jerusalem in the first crusade review the scene narrated by Muslim commentators: "It is true that the knights of the West are renowned for their bravery, but their behavior before the walls of Jerusalem is something disconcerting in the eyes of a soldier seasoned. Iftijar expected to see them build, immediately on arrival, mobile towers and various instruments of siege, and digging trenches to guard the exits from the garrison. However, far from engaging in these preparations, have begun to organize around the walls A procession led by priests who pray and sing in a voice cry, before launching the assault as possessive of the walls without having the smaller scale. Even if al-Afdal has explained that these frany wanted to seize the city for reasons Religious, a blind fanaticism as the surprise "[29]. Since then, however, have changed little things in Islam. As the philosopher points Javier Hernandez Pacheco, in Islam there is a process similar to the illustration: "There are many in Islam religious and human values that could be incorporated into a shared understanding of the world as soon eastern Islamic historically perform cleansing humanist his religious ideal. That was the illustrator for the West, from which the terrorist attack is an incomprehensible horror, while it is pure logic to an understanding that religious illustrators still has that "[30]. The question is not transferring the desire for change, but questions and seek explanations for the status quo. The banning of any discussion, the requirement of "submission" is not conducive, arguably impossible, developments in the message, anquilosado over time. The Koran is not a book to meditate, but to recite. Do not think about it, is memorized. There are of course various schools and trends, as the Sunnis and chíies. Or the extinct trend Jarach, which only gives validity to the Koran, to deny hadices. The Sufis, well known by the thick wool wearing jackets, a trend developed mystical and spiritual, seeking a personal God, a religion that the oneness of Allah tends to place it as an abstraction. The Sufi trend has been virtually stifled. It is now western literary issue, rather than actually Muslim. Averroes, the Aristotelian rationalist, so much influence on medieval Christianity, whose comments dominated by centuries behind the Sorbonne and the scholastic, is considered a simple hereje.El Koran contains a customary, related to the context of the time. Slavery or polygamy could be interpreted as mere tolerance criteria to existing institutions, but such an approach, supported by some Muslim authors, is not taken into account, because the Koranic text meant to be taken completely without evolution possible. The allegorical interpretations or analog, so fundamental in Christian theology, are considered heretical, and have been condemned by the university system by Al Azhar. The absence of central authority has had, in that sense, a perverse effect because any group or ulema has been able in recent decades to issue fatwas with statements or kafir impío, claim directly to the murder. This was the case of Egyptian intellectual Farag Foda for opposing the imposition of Sharia [31], or Nasr Abu Zeid, a university professor who was forced to take refuge in Europe when it was "divorced" by a court, as an "apostate" could no longer married to a Muslim. Or the Nobel Prize for literature, Naguib Mahfouz, stabbed, after numerous threats, considering his novels indecentes.El fundamentalism is seriously installed in the Koran. The insistence on truth manifests itself and the justification of violence opened a continuing risk to intensify the rigors of orthodoxy and take the path of weapons, or through terrorism or war. The idea that fundamentalist "Islam is a complete and total" is not consistent with the evil Koranic text in which there is no differentiation between politics and religión.La conception of truth manifests itself not only legitimizes authoritarianism, what precise. That truth must be imposed for political power, without loopholes for personal autonomy, nor space for discussion, through adherence to orthodoxy. Thus, one of the subjects traditionally banned in the Islamic world is the political right. We already saw the demerger chíi occurred in a discussion about the essence of Islamic power, considering the necessary continuity of the charismatic heirs of the Prophet. The concept of power is theocratic Islamist. But if chíies resolved their defeat and by the curious contradiction messianic way that Ali and further his son Hussein, was "hiding" instead of dying, and reappear in another moment in history, Islam as a whole lives in a contradiction deeper, intensified since the demise of the Ottoman caliphate in 1924, the last vestige of central power. The idea of Hutginton a central government capable of uniting the "Islamic civilization" is not Muslim, because the power has to be personalized, as was the relationship of Muhammad, political and religious leader, with Allah. That vacuum enervante feeds the fantasies of the Islamists. Tahar Ben Jelloun, Moroccan writer, winner of the Prix Goncourt, in connection with the current situation, says: "It is true that the Arabs, that Muslims are seeking a leader" [32]. The recreation of the umma fundamentalism as a political project comunitarista not been resolved, in any case, the problem nor the contradiction. It has produced dictatorships such as Sudan. But the Islamist mysticism, religious-political, fed expectations of the emergence of a caliph, a charismatic leader, warlord, after whose imagination is not difficult to perceive the dream illuminated by Osama bin Laden



1 Comments:

Blogger María de Lourdes said...

Que interesante artículo, a pesar de ser tan extenso, no tiene desperdicio.

Me tardé un poquito, pero fuí entendiendo el enlace que tienen las acciones del personaje "de carne y hueso" con las "interpretaciones posteriores" a su mensaje.

¡Felicidades!.

10:54 PM  

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