Sunday, November 25, 2007

se acaba este blog

asi es se acaba el peligro islamista y me refiero al blog no al problema que hay con el islamismo desafortunadamente, lo cierro por que veo que definitivamente ya no voy a tener nada de tiempo para dedicarle a este blog,fue una experiencia interesante hacer este blog aunque empezo sin muchos lectores frecuentes al final tuvo 9 gentes que lo leian bastante seguido a ellos gracias por leerlo y por sus comentarios que me hacian en privado - y a veces on line- sobre el blog,tambien gracias a los demas visitantes de este blog,me hubiera gustado que hubiera habido mas participacion de los demas vistantes, que este blog hubiera sido mas interactivo pero no fue asi.no voy a borrar este blog(si a a alguien le interesa contactarme o debatir puede dejar algun mensaje en comentarios)voy a dejarlo como advertencia del problema que tenemos todos los que vivimos en occidente con esa version radical del islam (que de por si es bastante radical y violento) ,el articulo que mas me gusto por que refleja muy bien lo que pienso sobre este tema es este:

el totalitarismo islamico y el corán

por Enrique de Diego

¿Y esa consigna de no "demonizar" al Islam, como si los atentados del 11 de septiembre no hubieran sido realizados en su nombre? ¿No es Bin Laden y sus shahid (martires) quienes lo demonizan ofreciendo una imagen de salvajismo e inhumanidad? Arma suprema de los islamo-fundamentalistas, lo islámicamente correcto sitúa como postulado que el ‘verdadero Islam’ no puede ser más que ‘tolerante’ y ‘pacífico’ puesto que el Corán es un ‘texto de paz y amor’. Muhamad Alí, el boxeador Casius Clay, lo proclamó en el homenaje a las víctimas: "el Islam es la paz". Esta especie de consigna rechaza cualquier análisis argumentado para desentrañar las raíces coránicas y teológicas del islamismo radical, del terrorismo suicida, como "intolerancia racista". En vez de exorcizar el desviacionismo de los terroristas suicidas se sataniza la crítica. Los atentados se convierten en un acto de propaganda de ¡un Islam limpio de todo pecado! El fanatismo y el oscurantismo islámico justifican por tanto, en el nombre de Dios, la lapidación de las mujeres en Irán, Sudán o Mauritania, el exterminio de los cristianos en Indonesia, la degradación de las mujeres en Afganistán o la liquidación de los blasfemos y los católicos en Pakistán, muestras todas ellas de tolerancia, paz y amor, hasta el punto de que lo coherente sería pedir la aplicación de la sharia en nuestras naciones occidentales.¿Por qué tanto silencio ante las flagrantes lesiones a los derechos humanos en las naciones islámicas "moderadas"? ¿Es una excepción cultural, una manifestación de una cultura distinta, satanizar el sexo, hasta lapidar a las adúlteras? ¿La no discriminación por razón de sexo es acaso una costumbre occidental? Afganistán, ese "régimen vomitivo" donde la mujer ha de morir sin recibir atención sanitaria, y ¿Arabia Saudí, donde tienen prohibido conducir? ¿Estaba entonces bien aquello de la mujer con la pata quebrada? El imán de Fuengirola en España publicó un libro recomendando los castigos corporales a la mujer, como, por otra parte, recomienda el Corán. ¿Dónde queda lo del terrorismo doméstico? ¿Alguien se imagina la justa indignación nacional y mundial si un párroco católico saliera por donde el imán de Fuengirola? Pues ese señor es quien selecciona a los profesores y profesoras, nunca los sexos juntos, de las clases de musulmán en los colegios de Málaga.La postmodernidad, el estructuralismo y los políticamente correcto han acostumbrado a las gentes a esa doble moral, a ese relativismo ético, consecuencia directa del cultural. Al margen de tanto tópico, las razones de la violencia tienen raíces muy profundas en El Corán. Es un texto asequible, de fácil estudio, ¿por qué mantener que el Islam es la paz cuando una de cada dos suras chorrea sangre?
MAHOMA, CAUDILLO MILITAR
Mahoma fue al tiempo un líder espiritual y un caudillo militar. Bajo su mandato, los islamitas fueron perseguidos y perseguidores. De forma similar al pueblo hebreo en su éxodo y su toma de posesión de la tierra prometida, los islamitas combatieron y se impusieron sobre sus adversarios por las armas. Ese ambiente bélico, de violencia y propaganda, impregna el Corán.Existen sobre Mahoma prolijas biografías en donde se reseñan sus hechos más notables y sus cualidades de estadista, pues en la última etapa de su vida fue básicamente un organizador. Dotó a las tribus de la península arábiga de una férrea unidad y una misión, que se tradujo a las pocas décadas de su muerte en una impresionante expansión por Asia y África del Norte hasta la península ibérica. Mahoma, "el alabado", nació alrededor del año 580. Huérfano desde joven, casó con la rica Jadicha, que lo doblaba en edad y a quien ayudó en la administración comercial de sus bienes. Del matrimonio nacieron cuatro hijas y varios hijos varones, muertos a corta edad. A Mahoma no le sobrevivió ningún hijo varón de sus quince mujeres, como reseña El Corán. La actual Arabia Saudí era entonces una fragmentada colección de tribus –él pertenecía a los hachemitas, un clan prestigioso, pero de poder reducido-, con religiones politeístas relacionadas con cada clan, con centro religioso y comercial en La Meca, donde se veneraba la Kaaba, una piedra negra a la que se supone un aerolito, rodeada de ídolos de las numerosas divinidades adoradas por los beduinos. Convivían también comunidades de dos religiones monoteístas, la hebrea y la cristiana, y había seguidores de credos asiáticos como el de Zoroastro.Fue en el año 610 cuando recibió su primera revelación en el monte Hira. Según Tabari, historiador musulmán (839-923), comunicó a su mujer "Oh Kadija, temo volverme loco. ¿Por qué?, preguntó ella. Porque veo en mí los signos de un poseído: cuando camino oigo voces que vienen de cada piedra y de cada colina, y por la noche veo en sueños un ser enorme que se presenta ante mí, un ser cuya cabeza alcanza al cielo y cuyos pies tocan la tierra". Un lunes se le apareció un ángel de Dios, Gabriel. "Se presentó ante él y le dijo: ¡La bendición sea contigo, oh Mahoma, apóstol de Dios! Mahoma se asustó y se puso de pie pensando que había perdido el juicio. Se dirigió hacia la cumbre para matarse arrojándose desde lo más alto. Pero Gabriel le tomó entre sus alas, de modo que no podía avanzar ni retroceder. Y entonces le dijo: ¡Oh Mahoma, no temas, porque tú eres el profeta de Dios, y yo soy Gabriel, el ángel de Dios!. Mahoma permaneció inmóvil entre las dos alas, y Gabriel continuó: ¡Oh, Mahoma recita: en nombre de tu Señor, que ha creado todo, que ha creado el hombre a partir de un coágulo de sangre!". Gabriel le entregó la primera sura del Corán, denominada Iqra, el credo musulmán: "La alabanza a Dios, Señor de los mundos. El Clemente, el Misericordioso, Rey del Día del Juicio. A ti adoramos y a ti pedimos ayuda. Condúcenos al camino recto, camino de aquellos a quienes has favorecido, que no son objeto de tu enojo y no son los extraviados"."Mahoma descendió de la montaña. Fue invadido de un fuerte temblor y volvió a casa, repitiéndose a sí mismo las palabras del ángel. Estas le daban confianza, pero temblaba con todo el cuerpo debido al temor y al terror que le había inspirado Gabriel. Ya en la casa dijo a su mujer: el mismo que se me había aparecido de lejos se me ha presentado hoy delante. ¿Qué te ha dicho?, le preguntó Jadicha. Me ha dicho: Tú eres el profeta de Dios y yo soy Gabriel, y me ha recitado esta sura. Jadicha, que había leído viejas escrituras y conocía historias de profetas, sabía también el nombre de Gabriel. Mahoma fue dominado acto seguido por un agudo frío, inclinó la cabeza y dijo a su mujer: ¡Cúbreme, cúbreme!. Ella le cubrió con un manto, y él se durmió"[1].El Corán prácticamente no da detalles de las revelaciones de Mahoma, luego enriquecidas literariamente por sus seguidores. Con frecuencia se trataba de locuciones intelectuales difíciles de determinar, acompañadas por fenómenos físicos descritos por la tradición: palidecía, su frente se llenaba de sudor y entraba en un estado de semiinconsciencia. A veces caía en tierra, como fulminado de una irrupción que no se juzgaría natural. "Para Teófano todos estos síntomas no eran más que el reflejo externo de un ataque de epilepsia"[2]. "Quienes consideran los hechos desde fuera de la tradición musulmana mantienen, como es de esperar, una postura escéptica sobre el origen último de las iluminaciones experimentadas por Mahoma. Ha habido autores que las han atribuido a un psiquismo patológico, pero de gran brillantez y originalidad. Otros han hablado de alucinaciones, mientras que algunos piensan que estamos ante una mente que no consigue siempre distinguir entre lo imaginario y lo real"[3]. En cualquier caso, Mahoma siempre creyó con gran fuerza en su misión y en la veracidad de los mensajes.En un primer momento, "no quiere crear una nueva religión"[4], sino lanzar un mensaje monoteísta, llamando a pedir perdón por los pecados mediante letanías cristianohebreas, denunciando algunas prácticas aberrantes como el asesinato de niñas recién nacidas. Todo ello para volver a la antigua pureza del hombre piadoso o hánif, cuyo primer representante es el profeta Abraham. Los primeros seguidores en su círculo familiar pronto fueron objeto de amenazas, ridiculizaciones y persecuciones. Mahoma llegó a temer por su vida, volviéndose a la intercesión de algunos ídolos, de lo que pronto se arrepintió, no volviéndose a separar del monoteísmo. La muerte de su esposa y de su protector Abu Talib, le sumió en una situación de desaliento de la que salió tras "la visión del viaje nocturno", que la tradición musulmana sitúa en Jerusalén.En medio del fracaso de su predicación, fue reclamado por los habitantes de Medina "para que fuese a vivir entre ellos como árbitro supremo de las tribus de Aws y Jazrach, divididas por viejas rivalidades que dos años antes habían conducido a la guerra"[5]. Su posición monoteísta le hacía también un interlocutor respecto a importantes clanes judíos como los Banu Qurayza, Qaynuqa y Nadir. Esto marca un cambio radical en Mahoma, de predicador religioso a figura política. Según Vernet, "Mahoma, que hasta entonces jamás había pensado que su doctrina pudiera teñirse de un matiz político cualquiera, cambió de opinión ante la contumacia de sus compatriotas". La huida o hégira de La Meca, con alrededor de ciento cincuenta seguidores, a Madinat al-nabí (la ciudad del profeta) se produjo el 16 de julio del año 622, donde se sitúa el origen del calendario musulmán.La introducción en la política de Mahoma dio un giro importante en su mensaje y en sus revelaciones, pues estas no sólo se refieren a aspectos religiosos sino también a la justificación de las decisiones como dirigente político y como jefe militar. Primero sigue una estrategia conciliadora. Fue aceptado por las diversas facciones, aunque con reservas por los que denominará hipócritas. Buscó el acercamiento a los judíos. Para ello situó como día de ayuno de sus seguidores el mismo que el del yom kippur o de la purificación hebraico y prescribió la orientación en las oraciones hacia Jerusalén, aunque mantuvo la oración pública el viernes. Pero entraron en una intensa polémica. Mahoma siempre tuvo un conocimiento de segunda mano de la Biblia y no fue aceptado como profeta. La disputa derivó en un odium theologicum, una de las formas históricamente más intensas de repulsa.Mahoma culpó a los judíos de haber suprimido fragmentos de las escrituras y haber añadido otros. Por otra parte, esta serie de diálogos habían dado lugar a formas sincretistas de religiosidad. Procedió a incrementar la diferenciación y a reforzar su poder. En el plano religioso tomó decisiones fundamentales. Intensificó el carácter nacional de su mensaje. político. Sustituye el ayuno de la asurá (yom kippur) por el del mes de ramadán. Las oraciones pasaron a orientarse hacia La Meca, considerada ciudad sagrada, cuyo santuario –supuestamente fundado por Abraham y su hijo Ismael- debía ser purificado de los dioses idólatras, pero había de ser objeto de peregrinación de los musulmanes. Rompió, de esa forma, uno de los motivos de oposición a su mensaje, pues los comerciantes de La Meca veían en peligro su influencia y su fuente de ingresos. Al tiempo marcó un objetivo político: la comunidad de creyentes o umma pasa a ser ejército. Mahoma se presentó desde entonces como el último Profeta, tras Moisés y Jesús, y al tiempo resaltó una relación directa con Abraham, que no fue "ni idólatra, ni judío, ni cristiano".
LA VERDAD SE JUSTIFICA POR LA GUERRA
"La guerra –según explica Julio Vernet- constituía el ideal supremo de Mahoma, puesto que con ella iba a infligir a los incrédulos mequíes, por propia mano, el tormento con que reiteradamente les había amenazado"[6]. Sin embargo, "sus partidarios se mostraban reacios a admitir la predicación por medio de la espada" pues representaba "luchar contra hermanos". Mahoma reforzó su poder personal, haciéndose jurar fidelidad, y el providencialismo. La desobediencia a sus mandatos lo es al propio Alà. Así en la sura II 212 señala "se os prescribe el combate, aunque os sea odioso"[7]. Primero sus seguidores desarrollan operaciones de estricto pillaje poniendo en riesgo el comercio de La Meca. Una operación de castigo fue enfrentada por Mahoma consiguiendo la victoria de Badr, cuyo botín mejoró la posición de los musulmanes hasta entonces dependientes de la generosidad de los habitantes de Medina. "El alabado" presentó el éxito militar como una prueba del poder y la supremacía de Alá. Tras ello pasó a eliminar disidencias atacando a los hipócritas y a los clanes judíos. Al año siguiente, contra otro ejército superior en número, sufrió la derrota de Ohod. Desde el creciente providencialismo, la interpretación se establece en una prueba de Dios, que premia a los constantes, en términos de triunfo y aniquilación[8]. "Estos días los hacemos suceder entre los hombres, a fin de que Dios sepa quiénes creen y escoja, entre vosotros, testigos -¡Dios no ama a los injustos!-, con el fin de probar a Dios a quienes creen y aniquilar a los infieles". Esta derrota dio alas a los descontentos en Medina, pero Mahoma cortó la rebelión –expulsando a los judíos- e intensificó las medidas diferenciadoras de sus seguidores estableciendo barreras de comunicación con otras comunidades: prohibió la bebida y el juego.Como jefe político y militar demostró una voluntad de poder y de dominio que no existía en sus adversarios, dispersos y divididos. Los comerciantes de La Meca se mostraron a favor de terminar con una guerra que sólo les causaba perjuicios. Además, el giro nacionalista de Mahoma les permitía mantener su posición. Tuvo, sin embargo, que vencer en la batalla de Hunayn para ser el señor de la Arabia central, pero no consiguió dominar la norte al ser derrotado en Muta. En esta etapa, cuando empezó a vislumbrar el triunfo, intensificó los elementos teocráticos, y estableció la imposibilidad de pactos salvo entre iguales, o sea entre los creyentes, mientras que los miembros de las religiones del libro –judíos y cristianos- podían ser tolerados en situación de inferioridad con impuestos especiales.En el año 10 tras la hégira hizo la peregrinación solemne a La Meca, presentándose al tiempo como el profeta de una nueva religión para los árabes y "como restaurador de la religión de Abraham"[9]. En el año 11 diversas tribús se sublevaron afirmando contar entre sus miembros a nuevos profetas. Preparando la campaña de castigo murió Mahoma de fiebres el 8 de junio de 632.El lenguaje bélico de El Corán es de inusitada violencia, establecida como voluntad de Alá. "Yo estoy con vosotros. ¡Consolidad en sus puestos a quienes creen! Arrojaré el pánico en el corazón de quienes no creen! ¡Golpeadlos encima del cuello! ¡Golpeadlos en la yema de los dedos!"[10]. Hay un ensañamiento genocida: "No es propio de un Profeta tener prisioneros hasta que haya encubierto la tierra con los cadáveres de los incrédulos" [11]. Hay con frecuencia una exaltación de la venganza y escasos sentimientos humanitarios como cuando exclama "¡Dios los mate!" con referencia explícita a los judíos y los cristianos[12]. "¡Profeta! ¡Combate a los infieles y a los hipócritas! ¡Sé duro con ellos"[13]. Todo en una ambientación de subido tono providencialista: "si cesáis en la lucha, será mejor para vosotros; si la reanudamos, la reanudaremos; no os servirá de nada vuestro número aunque sea grande: Dios está con los creyentes" [14].
EL EXTERMINIO O LA CONVERSIÓN UNIVERSALES
El Antiguo Testamento está lleno también de batallas y de intervenciones bélicas providencialistas con exterminio como contra los moabitas. Hay una diferencia en esa violencia divinal –execrable en cualquiera de los casos-, pues en el caso hebreo está relacionada con la tierra, con una promesa, restringida a un territorio, y como preservación del pueblo elegido, pero en el caso de Mahoma está relacionada con la fe. Apenas si contempla otra forma de conversión que a través de la imposición violenta y se trata de un designio universal: "¡Combatid a quienes no creen en Dios ni en el último Día ni prohiben lo que Dios y su enviado prohiben, a quienes no practican la religión de la verdad entre aquellos a quienes fue dado el Libro! Combatidlos hasta que paguen la capitación personalmente y ellos estén humillados"[15]. "No hay ciudad a la que nosotros no aniquilemos o atormentemos con terrible tormento antes del día de la Resurrección. Eso está en el Libro, escrito" [16]. La santificación de la guerra, en el sentido comúnmente entendido, es un estado permanente.¿Sobre qué sustenta Mahoma la autoridad de su posición religiosa? Sobre la violencia. La suya es una teología de la guerra: es ésta la que justifica en sí el mensaje y es, a la vez, lo fundamental de él. Alá es grande y Mahoma su profeta, porque dan la victoria final sobre los incrédulos. Al contrario que los profetas anteriores, en cuya estela se sitúa como culminador, Mahoma no hizo milagros. De alguna manera asume los de sus predecesores, pero en su caso las pruebas de la fe son la espada y el libro.
AUTORITARISMO EXTREMO
Por supuesto el argumento fundamental es que se trata de una verdad revelada. El principio de la existencia de una revelación se acompaña con frecuencia del criterio de que esa verdad es manifiesta, de manera que la ausencia de reconocimiento –la falta de fe, la incredulidad- constituye un pecado, una perversión, un yerro moral que con frecuencia es consecuencia de una depravación de la conducta. A esa cuestión apunta la diferencia establecida por San Pablo entre el hombre viejo y el hombre nuevo, o la aseveración de que el hombre carnal no puede conocer las verdades divinas. La consideración de la incredulidad como una especie de ataque al contenido de la fe es habitual en las religiones, pues se considera que pone en cuestión el carácter manifiesto, obvio, de la verdad en sí. Este argumento ha llevado con frecuencia a fórmulas autoritarias por las que se trata de someter al incrédulo o de eliminarlo, considerando que la unidad en la creencia confirma su veracidad. Ese fue uno de los resortes con los que funcionó durante siglos la Inquisición de la Iglesia católica o en nombre del que se llevaron a cabo las guerras de religión europeas en los siglos XVI y XVII. También ha sido el principio de persecución de los disidentes en los países comunistas, considerando, por ejemplo, que quienes rechazaban el marxismo eran dementes, pues su verdad era manifiesta, una forma de revelación secular, y aún de mayor fuerza que las de las religiones, pues se trataba de una verdad científica.Sin embargo, a título de ejemplo, la apologética cristiana establece tres pruebas en su favor, a modo de principios de contrastación: milagros, profecías y belleza moral del mensaje. Los milagros, como suspensiones momentáneas de las leyes de la naturaleza, manifiestan el poder divino y respaldan la revelación. Son observados por testigos. En el mismo sentido funciona el cumplimiento de profecías, de augurios establecidos sobre sucesos futuros. Estas pruebas, incluida la belleza moral del mensaje, buscan una armonización entre fe y razón. No resultan concluyentes para quien no tiene fe, pero implican, en su misma enumeración, un respeto a la autonomía de la racionalidad, un principio de tolerancia. Por supuesto, esa tolerancia se ha roto con frecuencia a lo largo de los siglos, pero el cristianismo, por muy diversas, curiosas y extravagantes que sean las costumbres de sus diversas corrientes y sectas, ha demostrado ser compatible con la tolerancia.
TEOCRACIA ABSOLUTA, SIN DIFERENCIA ENTRE FE Y RAZÓN
Esa diferencia entre fe y razón no existe en el texto canónico islámico. Aunque El Corán abunda en dicotomías excluyentes, sin zonas intermedias de neutralidad, casi todas ellas se basan precisamente en el hecho de que la única razón posible es la fe. De forma poética y algo elíptica el arabista francés Louis Massignon decía que al judaísmo le caracteriza la esperanza, al cristianismo la caridad y al islamismo la fe. La fe lo es todo. Entendida como obediencia. De hecho, no hay humanidad fuera de la fe. El no musulmán no pertenece a la especie humana. "La idolatría es peor que el homicidio"[17]. "Matadlos hasta que la idolatría no exista y esté en su lugar la religión de Dios"[18]. La apologética de Mahoma se basa en la violencia y en la belleza del Corán. Es una religión cuya coherencia es un autoritarismo circular, no deja resquicio para la tolerancia. Ibn Warraq describe bien este blindaje hacia la crítica que fundamente el totalitarismo islámico: "La verdad ha sido revelada de una vez por todas, imposible discutirla, relativizarla o incluso reflexionar sobre ella. El Corán se pretende eterno. Cada uno debe obedecer con cuerpo y alma, pues por el contrario las sanciones serán terribles. En estas condiciones, intentad exponer la menor ironía, el menor espíritu crítico, la menor puesta en duda de orden histórico o filológico..."[19].Mahoma y el Corán rechazan cualquier contrastación. Por de pronto rechazan, contra la evidencia, cualquier historicidad. El libro santo del Islam no es obra de Mahoma, sino recopilación posterior. Está formado por ciento catorce suras o capítulos, dividido en aleyas rimadas o versículos. Los capítulos están ordenados de mayor a menor número de aleyas, sin orden cronológico. En vida de Mahoma los comentarios de sus revelaciones eran aprendidos de memoria por sus seguidores. Con el tiempo, la muerte de estos recitadores hizo ver la conveniencia de poner por escrito esos pensamientos. Esa labor fue encargada por el siguiente califa, Abu Bakr a Zayd b. Tabit. Se trata, pues de una recopilación. En ese sentido resulta acumulativa. Incluso resulta piadoso el comentario de que "hay en el libro mucha palabra superflua, así como innumerables reiteraciones"[20]. La historia de Moisés está contada más de cincuenta veces, sin variaciones resaltables. La de Noé, veinticinco. Y eso sucede con numerosos sucesos del antiguo y del nuevo testamento. La eliminación de las reiteraciones reduciría de manera sensible el Corán. La regulación de la vida de los musulmanes es incoada, pero sobre todo se encuentra en los hadices o dichos, por los que mediante la fórmula alguien dijo que había escuchado al Profeta se concreta un contenido que en el Corán es vago. De hecho, la sharia, el código penal islámico, principal reivindicación integrista, vigente en numerosos países, no se encuentra en el Corán sino en tales comentarios recopilados por generaciones posteriores.
LA TOLERANCIA, EL PEOR PECADO
La tradición musulmana con base en el propio Corán ha deificado el libro situándolo como la copia del que se encuentra en el paraíso. Es decir, mientras judaísmo y cristianismo consideran sus libros inspirados, a través de autores humanos, causas segundas, la autoría del Corán se establece directamente divina. Con estos precedentes, es de todo punto lógico que el texto coránico resulte obsesivo respecto a la incredulidad. Como si se sintiera amenazado sobre bases débiles, toda disidencia pone en riesgo a la verdad manifiesta y al edificio de los creyentes. Ese sentido de la verdad manifiesta, sólo negable por una depravación moral, está llevada hasta el extremo: "Las peores bestias, ante Dios, son los infieles"[21]. Negada la racionalidad de los discrepantes, la verdad resulta incuestionable. Conviene precisar que, según ese esquema, los preceptos morales islámicos quedan reducidos a los límites de los creyentes. Por ejemplo, por supuesto la vida es sagrada, como en las otras religiones monoteístas. Así: "no mataréis a una persona si no es como justicia. Dios os lo ha prohibido"[22], pero bien entendido que sólo es persona el creyente y sólo hay vida en la fe.El Corán muestra una constante obsesión de Mahoma por no ser creído, e incluso un intenso resquemor por ser ridiculizado. En estos puntos es muy explícito. Son frecuentes las referencias a quienes le acusan de hacerse eco "de leyendas de los antiguos" o de "haber recibido la revelación de un mortal". Esa obsesión va pareja al odio contra los incrédulos y un insano deseo de venganza. Las referencias ofrecen, de esa forma, verosimilitud al mensaje de cara a los creyentes, pues resultan la explicitación de una conjura o de una mentalidad conspirativa. Esto es frecuente en la idea de la verdad manifiesta, pues la increencia es el fruto de una maldad congénita. Quienes no creen no son, en ningún caso, neutrales, sino que se oponen a la fe y conspiran contra ella. La justificación de la fe en Mahoma es la guerra, la eliminación del infiel o el impío, pues sólo de esa forma puede ponerse fin a tal conspiración. Si todos creen, la verdad es, en sentido pleno, manifiesta. La ausencia de todo disidente es, de hecho, la parusía islámica, cumplida por el Mahdi, personaje que vendrá al final de los tiempos, y que algunos musulmanes especulan con que será Jesús, conjuntando de esa forma la profecía evangélica del segundo advenimiento.Conviene precisar que tal grado de autoritarismo se compagina con una teología sencilla de cuerpo doctrinal escaso. La unicidad de Dios es prácticamente el único dogma. Es una reafirmación del monoteísmo hebraico. No hay novedad, ni creatividad religiosa, tampoco en las postrimerías, bien explícitas en el cristianismo, salvo en la descripción de un paraíso sensual, con jardines recorridos por ríos subterráneos, donde son lícitos algunos placeres prohibidos en la tierra, como licores que no embriagan, y donde hay mujeres de ojos rasgados, vírgenes, no tocadas por hombres ni demonio. En el Corán en sí no queda claro si las mujeres se salvan, pues las huríes parecen fruto de una creación ulterior no bien explicada.Aunque los politeístas son blanco de las iras, y si bien el Corán ni contempla ni se plantea la increencia agnóstica o el ateísmo, el pecado mayor es la apostasía. Lógico desde el autoritarismo extremo de la verdad manifiesta en el que se sitúa Mahoma. No tanto, como suelen decir algunos de sus seguidores, porque rompa la fortaleza interna (la solidaridad se diría ahora) de la umma, sino porque rechaza la verdad. Ésta es tan manifiesta que después de haberse sostenido el daño producido por la negación sólo puede resolverse con la muerte. Aunque para cualquiera de los impíos (la impiedad es sinónimo de incredulidad) las penas del infierno serán dolorosas, la apostasía ha de ser perseguida con preferencia mediante el ajusticiamiento o asesinato del apóstata. Algunos escritores e intelectuales de naciones musulmanas conocen bien los efectos prácticos de este designio en nuestros días. Ese fue el sentido de la fatwa contra Salman Rhusdie o la persecución de la escritora pakistaní Taslima Nasrin. Como resalta Ibn Warraq, "el problema de la ley divina es que excluye toda aproximación serena y racional. Donde la sharia encuentra su aplicación, sea donde sea, dos grupos son sistemáticamente las víctimas: las mujeres y los no musulmanes. Estos últimos son considerados como inferiores y los apóstatas merecedores de la muerte"[23].La idea de tolerancia es por completo extraña al Corán. Es, de hecho, su negación. Un pecado. "No hay tolerancia islámica: cuando el Islam ha crecido lo ha hecho a través de la espada, destruyendo la cristiandad en Oriente o la cultura persa secular, no dejando del pasado otra cosa que ruinas". Ese es el sentido de la destrucción de los Budas de Bamiyan por la tiranía talibán. ¿No hay tolerancia, como se repite en abundancia, hacia las religiones del Libro, hacia judíos y cristianos? No, salvo que se entienda por tal la obligación de llevar vestimentas distintas, de pagar impuestos especiales y de no poder tener bajo su mando a musulmanes. Esas medidas tratan de resaltar la superioridad del creyente y forzar la conversión, pero en cualquier caso están justificadas porque la verdad es manifiesta, y por ende los infieles han de ser infelices y tener un status inferior.Mahoma trata más de vencer que de convencer. La suya es una teología de la guerra. Pues la verdad es manifiesta, debe imponerse. Pues la verdad es manifiesta, la existencia de una sola persona que la niegue representa la negación absoluta de su contenido. La eliminación de los infieles por los creyentes está presente de continuo en el Corán. La venganza es una virtud, de la que participa Dios: "Han considerado falsa la verdad cuando ésta les ha venido; les vendrán noticias de lo que se han burlado. ¿No han visto a cuántas generaciones hemos aniquilado antes que a ellos?"[24]. La tolerancia contradice el principio musulmán y su finalidad.La argumentación, en ese sentido, es circular, cerrada. El Corán no acepta la crítica, porque niega la posibilidad de yerro, incluso cuando cae en contradicción. Contradicciones prácticas como el cambio de la alquibla cuando de la orientación hacia Jerusalén se pasó a La Meca. La explicación es meramente voluntarista y se remite a Dios: "Dirán los insensatos: ¿Qué les hizo girarse respecto de su alquibla, aquella que tenían? Responde: Oriente y Occidente pertenecen a Dios; Él guía a quien quiere hacia el buen camino (...) Fue grande la perplejidad excepto para aquellos a quienes Dios guía, pues Él no os haría perder vuestra fe"[25]. Las contradicciones entre las propias aleyas del Corán es resuelta mediante la ley del abrogante y el abrogado, de forma que la última aleya tiene validez sobre la anterior. Hay una contradicción esencial. En principio Mahoma predica una religión nacional para un pueblo elegido, los árabes. Como señala V.S. Naipaul, premio nobel de Literatura 2001, "en sus orígenes, el islam es una religión árabe. Cualquiera no árabe que sea musulmán es un converso. El islam no es simplemente una cuestión de conciencia o de creencias, pues tiene exigencias imperiales. Cambia la visión del mundo del converso. Sus lugares sagrados están en tierras árabes; su lengua sagrada es el árabe. La idea sobre la historia cambia también para el converso. Rechaza la suya, y le guste o no, pasa a formar parte de la historia árabe. Las sociedades experimentan un enorme trastorno, que puede seguir sin resolverse incluso al cabo de mil años; la separación tiene que renovarse una y otra vez. Las personas construyen fantasías sobre quiénes y qué son, y en el islam de los países conversos existe un elemento de neurosis y nihilismo. Estos países pueden entrar en ebullición fácilmente"[26]. Y, sin embargo, esta esencia árabe se hace compatible con el principio universalista de los hanif, los hijos de Abraham, por el que todos los seres humanos nacen musulmanes, pero son luego educados como infieles. Esto, en el fondo, implica un principio larvado de apostasía y justifica el designio de dominio completo.
LA GUERRA ES SANTA
La jihad no es contemplada como un esfuerzo o en el sentido de la ascesis cristiana de perfeccionamiento interior, sino en el bélico, tal como se entiende comúnmente. La financiación de la guerra está bendecida. La muerte en ella es premiada con el acceso al paraíso. Hay, sin embargo, apuntes en la dirección de contemplar, al menos como posibilidad, una coexistencia pacífica, entre comunidades, no dentro de la musulmana, que situaría la jihad en términos de respuesta a agresión externa, caso en el que concurrir a la guerra santa es una obligación para todos los varones. La idea de concordia se encuentra en la sura 60: "Es posible que Dios establezca la concordia entre vosotros y quienes son vuestros enemigos. Dios es poderoso, Dios es indulgente, misericordioso. Dios no os ha prohibido el ser buenos y equitativos con quienes no os han combatido ni os han expulsado de vuestras casas por causa de la religión. Dios ama a los equitativos. Dios sólo os ha prohibido, respecto de quienes os combatieron en la religión, os expulsaron de vuestras casas y cooperaron en vuestra expulsión, que los toméis por amigos. Quienes los tomen por tales, éstos son los injustos". En algunos momentos se anima a la predicación –"Llama a la senda de tu Señor con la sabiduría y la bella exhortación. Discútelos con aquello que es más hermoso"-, pero siempre desde la preeminencia del Islam y sin descartar nunca la guerra y la violencia como el camino de ganar adeptos: "Cuando llegue el auxilio de Dios y la victoria y veas entrar a las gentes, a bandadas, en la religión de Dios, entona el loor de tu Señor y pídele perdón. Él es remisorio"[27].La negación de toda discrepancia sitúa al islamismo originario, desde su texto canónico, en un fanatismo estricto. Entonces, ¿en dónde sostener ese mito de la tolerancia islámica? Hay de nuevo que referirse al choque de tiempos. El estatuto de dimih, el impuesto de capitación de judíos y cristianos, podía ser comprensible, y aún avanzado, en los siglos primeros de la Edad Media. En la España cristiana los judíos venían obligados a pagar un impuesto por persona y en algunos lugares uno recordatorio de las treinta monedas cobradas por Judas a cambio de su traición. Pero no puede hablarse en términos de tolerancia, tal y como la concebimos desde la Ilustración hasta nuestros días. Como recuerda el historiador César Vidal[28], la principal fuente de ingresos de los Omeyas de Córdoba, tenidos por el sumum de la tolerancia, era la trata de esclavos. En las conquistas nunca se respetaron, como hemos visto recordar a Naipaul, las culturas anteriores. Por el contrario, Amin Maalouf recuerda la impresión de fanáticos que dejaron los cruzados. Por ejemplo, en la toma de Jerusalén en la primera cruzada reseña la escena narrada por comentaristas musulmanes: "es cierto que los caballeros de Occidente son famosos por su bravura, pero su comportamiento ante los muros de Jerusalén es algo desconcertante a ojos de un militar avezado. Iftijar espera verlos construir, nada más llegar, torres móviles y diversos instrumentos de asedio, y cavar trincheras para precaverse de las salidas de la guarnición. Sin embargo, lejos de dedicarse a estos preparativos, han empezado por organizar en torno a los muros una procesión encabezada por sacerdotes que rezan y cantan a voz en grito, antes de lanzarse como posesos al asalto de las murallas sin disponer de la menor escala. Por más que al-Afdal le ha explicado que estos frany querían apoderarse de la ciudad por razones religiosas, un fanatismo tan ciego lo sorprende"[29].Desde entonces, sin embargo, han cambiado poco las cosas en el Islam. Como apunta el filósofo Javier Hernández Pacheco, no hay en el islamismo un proceso similar a la Ilustración: "Hay en el Islam múltiples valores religiosos y humanos que se podrían incorporar a una comprensión compartida del mundo tan pronto el oriente islámico realice históricamente la depuración humanista de su ideal religioso. Eso fue para Occidente la Ilustración, desde la que el atentado terrorista es un horror incomprensible, mientras que es pura lógica para una comprensión religiosa que tiene esa Ilustración todavía pendiente"[30]. La cuestión no es transferir la voluntad de cambio, sino interrogarse y buscar explicaciones para el inmovilismo. La proscripción de todo debate, la exigencia de "sumisión" no favorece, podría decirse que imposibilita, la evolución en el mensaje, anquilosado en el tiempo. El Corán no es un libro para meditar, sino para recitar. No se reflexiona sobre él, se memoriza. Hay por supuesto escuelas y tendencias diversas, como los sunníes y los chíies. O la extinguida tendencia jarachí, que sólo concede validez al Corán, negándoselas a los hadices. Los sufíes, llamados así por las gruesas chaquetas de lana que vestían, desarrollaron una tendencia mística y espiritual, a la búsqueda de un trato personal con Dios, en una religión en que la unicidad de Alá tiende a situarlo como una abstracción. La tendencia sufí ha sido prácticamente sofocada. Es hoy en día cuestión literaria occidental, más que realidad musulmana. Averroes, el racionalista aristotélico, de tanta influencia en el cristianismo medieval, cuyos Comentarios dominaron por siglos la Sorbona y fundamentaron la escolástica, es considerado un simple hereje.El Corán tiene un contenido consuetudinario, relacionado con el contexto de la época. La esclavitud o la poligamia podrían ser interpretadas como meros criterios de tolerancia a instituciones preexistentes, pero tal criterio, sostenido por algunos autores musulmanes, no se tiene en cuenta, porque el texto coránico pretende ser asumido por completo sin evolución posible. Las interpretaciones alegóricas o analógicas, tan fundamentales en la teología cristiana, son consideradas heréticas, y han sido condenadas por sistema por la universidad de Al Azhar. La falta de una autoridad central ha tenido, en ese sentido, un efecto perverso pues cualquier grupo o ulema se ha sentido con capacidad en las últimas décadas para emitir fatwas con declaraciones de kafir o impío, reclamación directa al asesinato. Fue el caso del intelectual egipcio Farag Foda por oponerse a la imposición de la sharia[31], o de Nasr Abu Zeid, profesor universitario que se vio obligado a refugiarse en Europa cuando fue "divorciado" por un tribunal, pues un "apóstata" no podía seguir casado con una musulmana. O del premio Nobel de Literatura, Naguib Mahfuz, apuñalado, tras numerosas amenazas, por considerar sus novelas indecentes.El fundamentalismo está seriamente instalado en el Corán. La insistencia en la verdad manifiesta y la justificación de la violencia abren un riesgo permanente de intensificar el rigorismo de la ortodoxia y emprender el camino de las armas, o a través del terrorismo o de la guerra. La idea integrista de que "el Islam es un sistema completo y total" no se compadece mal con el texto coránico en el que no existe diferenciación ninguna entre política y religión.La concepción de la verdad manifiesta no sólo legitima el autoritarismo, lo precisa. Esa verdad ha de imponerse por el poder político, sin resquicios para la autonomía personal, ni espacio para la discusión, mediante la adhesión a la ortodoxia. De esa manera, una de las materias tradicionalmente prohibidas en el mundo islámico es el derecho político. Ya hemos visto como la escisión chíi se produjo por una discusión sobre la esencia del poder islámico, por considerar necesario la continuidad carismática de los herederos del Profeta. La concepción del poder islamista es teocrática. Pero si los chíies resolvieron su derrota y contradicción mediante la curiosa forma mesiánica de que Alí y aún más su hijo Husein, se "ocultaron" en vez de morir, y reaparecerán en otro momento de la historia, el islamismo en su conjunto vive en una contradicción más profunda, intensificada desde la desaparición del califato otomano en 1924, último vestigio de poder central. La idea de Hutginton de un Estado central capaz de aglutinar a la "civilización islámica" no es musulmana, pues el poder ha de ser personalizado, como lo fue la relación de Mahoma, jefe político y religioso, con Alá. Ese vacío enervante alimenta las fantasías de los islamistas. Tahar ben Jelloun, escritor marroquí, ganador del Premio Goncourt, en relación con la situación actual, afirma: "es verdad que los árabes, que los musulmanes están a la búsqueda de un líder"[32]. La recreación en el integrismo de la umma como proyecto político comunitarista no ha resuelto, en ningún caso, el problema ni la contradicción. Ha producido dictaduras como la sudanesa. Pero el misticismo islamista, político-religioso, alimenta las expectativas del surgimiento de un califa, un líder carismático, señor de la guerra, tras cuyo imaginario no es difícil percibir el sueño iluminado de Osama bin Laden
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[1] Citado por José Morales, El Islam, Ediciones Rialp, pp.22-23

[2] Juan Vernet, introducción a El Corán, Plaza y Janés, p. 11.

[3] José Morales, El Islam, p. 24.

[4] Juan Vernet, p. 11.

[5] Juan Vernet, p. 12.

[6] Julio Vernet, op. cit. p. 17.

[7] El Corán, azora 2, 18

[8] Sura 3, 134-135

[9] Julio Vernet, p. 23

[10] Sura 8, 12

[11] Sura 8, 68

[12] Sura 9, 30

[13] Sura 8, 74

[14] Sura 8, 19

[15] Sura 9, 29

[16] Sura 16, 60

[17] Sura 2, 187

[18] Sura 2, 189

[19] Ibn Warraq, autor de Pourquoi je ne suis pas musulman, Editorial L’Age d’homme. Entrevista en Le Figaro Magazine, 6 de octubre de 2001.

[20] José Morales, op. cit. p. 139

[21] Sura 8, 57

[22] Sura 6, 152

[23] Entrevista en Le Figaro Magazine, 6 de octubre de 2001

[24] Sura 6, 4-6

[25] Sura 2, 136-138

este articulo tan bueno queda como memorable epitafio de este blog

Godofredo de bouillon

Thursday, November 08, 2007

Iran ya tiene 3000 centrifugadoras (para hacer una bomba atomica) dice ahmadinejad

"El programa atómico iraní es irreversible, declaró ayer el presidente del país, Mahmud Ahmadineyad. «Hemos alcanzado 3.000 centrifugadoras», anunció. No es la primera vez que el mandatario afirma que su país tiene 3.000 centrifugadoras en la planta de enriquecimiento de Natanz. Pero las palabras, el tono y el escenario utilizado ayer por Ahmadineyad, en un discurso retransmitido a todo el país desde la provincia de Korasán, indican que todas las máquinas funcionan a pleno rendimiento. «La nación iraní ha entrado en la fase industrial de producción de combustible (nuclear), y el tren del progreso de la nación es irreversible», afirmó.
Los expertos consideran que se necesitan 3.000 centrifugadoras operando de manera continuada a velocidad supersónica para producir combustible nuclear a escala industrial, y que una planta de estas características podría fabricar uranio enriquecido suficiente para una bomba atómica en un año. En agosto, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) estimó en 2.000 las máquinas que funcionaban en Natanz, mientras que otras 650 estaban aún en fase experimental. Ni EE.UU. ni el OIEA confirmaron ayer un anuncio que, de confirmarse, supone un paso adelante en el desafío de Irán a la comunidad internacional."
Creo (y espero) que muy pronto los EEUU o Israel se van a encargar del asunto,en menos de un año va haber guerra...

clases de como se debe golpear a una mujer por un clerigo saudi

tal y como lo dice el corán 4:34:
"Los hombres golpean a las mujeres más a menudo que las mujeres a los hombres". Una charla que comienza así no puede acabar bien. El responsable es Mohamed al Arifi, un clérigo saudí que, el pasado 9 de septiembre, explicaba en la televisión libanesa a tres jóvenes cómo 'educar a una mujer'. La violencia, asegura, debe ser la última opción, pero si es necesario, mejor "hacerlo en lugares donde no cause ningún daño" ni deje marcas.
Tras explicar que "Alá hizo a las mujeres con cuerpos delicados, frágiles y suaves porque utilizan sus emociones más sus cuerpos", dice que como las mujeres "a veces usan sus lágrimas para disciplinar a sus maridos", los hombres, a cambio, pueden utilizar la violencia física para "disciplinar a su esposa"
"Primero, amonéstalas (...) si esto no ayuda, rechaza compartir la cama (...) no le respondas", explica como primer paso de este 'métodoeducativo'. "Él tiene que mostrarle a ella que está enfadado". Si esto no ayuda, y la mujer se muestra feliz por dormir sola, prosigue el clérigo, "¿Cuál es la tercera opción?". "Golpearla", contesta uno de los jóvenes invitados.
"Bien, pero, ¿cómo hay que hacerlo?", insiste el religioso, antes de explicarlo: "Golpear en la cara está prohibido, incluso si se trata de animales (...) los golpes deben ser suaves y no en el rostro".
"Si la pegas, debe ser suave y no debe afear su rostro. Debes hacerlo donde no deje marcas donde no hagas daño"
Ya con la doctrina clara, prosigue explicando que algunas escuelas hablan de hacerlo con un palillo de dientes, y saca uno como ejemplo. "No la golpea con una botella de agua, un plato o un cuchillo. Esto está prohibido. Fijaos qué suave es hacerlo con un cepillo de dientes. Muestra que el propósito no es provocar sufrimiento".
Al Arifi, que asegura que la diferencia entre pegar a un animal y a una persona es que en el caso de los segundos influyen más los sentimientos que el dolor físico, asegura que el objetivo de golpear a una mujer es mostrarle que "ha ido demasiado lejos".
E insiste: "Si la pegas, debe ser suave y no debe afear su rostro. Debes hacerlo donde no deje marcas. No debes pegarle en la mano, sino en lugares donde no hagas daño. No debes hacerlo como si golpeases a un animal o a un niño, sino con cachetes a la izquierda y a la derecha".
En un alarde de humanidad, el clérigo no duda en justificarse: "Muchos maridos golpean a sus mujeres sólo cuando se vuelven locos, y cuando lo hacen, es como si diesen puñetazos a una pared (...) Es una persona lo que estás golpeando, así que eso está prohibido. No debes hacerlo".
ese clerigo musulman solo esta siguiendo lo que dice el libro sagrado de los musulmanes que dice textualmente:"Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos más que a otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Alá manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen, no os metáis más con ellas. Alá es excelso, grande" como lo he dicho antes la raiz de la violencia (y los problemas que esto ocasiona en occidente) esta en el corán

Robert Redeker: el islam politico quiere transformar a occidente

Robert Redeker el filosofo y profesor universitario frances que publico un excelente articulo (publicado en este blog) titulado ¿que debe hacer occidente frente a las intimidaciones del islam? y que le costo una amenaza de muerte muy seria por una fatwa en su contra hecha por el jeque islamista Youssef al-Qaradawi fue entrevistado por Carmen Leal colaboradora de "libertad digital"

Pregunta: ¿Usted suponía que el articulo iba a tener unas consecuencias tan terribles?

Respuesta: Realmente el artículo no dice lo que piensan mis enemigos que dice, sino que exhortaba a los occidentales a valorar su propia cultura frente a las culturas que nos van llegando, sobre todo en lo que se refiere a la libertad de expresión como consecuencia de una sociedad abierta, a la libertad de pensamiento, esto es todo. Hay una cierta vergüenza a mostrar nuestra cultura ante las culturas que nos llegan y lo que ha conseguido nuestra sociedad .
Otra cosa es que por debilidad nuestra cultura esta cediendo ante costumbres que nos vienen impuestas desde otras culturas como el velo islámico que es signo religioso de sometimiento. En Francia, cada vez hay mas hombres musulmanes que se niegan a que sus mujeres sean atendidas en un Hospital por un hombre médico, exigen que sea una mujer médico con los problemas que eso comporta , y se esta permitiendo en los hospitales franceses. Hay un decreto ministerial en Francia en el que se permite que en las piscinas municipales haya distintos horarios para hombres y mujeres.Todo por la influencia de la comunidad musulmana y de su religión que no permite a los hombres ver a una mujer con traje de baño.

P:¿Cómo le ha cambiado la vida un simple artículo en Le Fígaro?

R: Vivo como un proscrito. No puedo ejercer mi profesión de Profesor de Filosofía, he de cambiar de domicilio, y hasta para comprar el periódico, he de recorrer cincuenta kilómetros.

P: A Usted le han llamado “islamofóbico” ¿ se considera usted así ?

R: Eso es una tontería. Se empleó esa palabra para denominar a quienes condenaban las prohibiciones ilógicas de jomeini Se ha criticado el fascismo, el comunismo,el cristianismo. Se ha criticado una religión o un conjunto de ideas y no hemos colocado la palabra “fobia” a nadie. La crítica no es fobia, esto no es un adjetivo correcto simplemente se critican unas ideas y en el articulo se critican unas ideas religiosas.

P: Se critican las ideas, es decir se someten al pensamiento crítico.¿ Qué diferencia hay entre creer y pensar/razonar?

R: Para pensar se utiliza la razón, es un trabajo de las luces de la inteligencia. La razon desliga de las propias creencias. El pensamiento se ejecuta incluso en contra de las propias creencias La creencia es un dogmatismo, es una prisión. En el pensamiento, uno busca la verdad aunque sea difícil de hallar, sin embargo en la creencia se acepta una verdad establecida. La verdad en el pensamiento racional en el trabajo científico es un hallazgo y en el caso de la creencia la verdad es un “a priori” .

P: ¿ Todas las culturas son iguales y respetables?.

R: No . Hay culturas de violencia y otras de no violencia, de igualdad y de respeto. Hoy día tenemos mucho miedo a que nos tilden de “racistas” pero es absurdo decir “racista” a quien critica al islam, por ejemplo. Hay muchas etnias islámicas. Hay culturas totalitarias que no respetan los derechos humanos. No todas las culturas tienen los mismos valores, pensemos en la cultura azteca, con los sacrificios humanos, y en otras culturas antiguas. Hay culturas que no respetan la evolución. Desde círculos de izquierdas, se dice que hay que tolerar esas culturas y convivir bajo el epígrafe de la tolerancia de todas las culturas. Eso esta bien mientras no convivan aquí entre nosotros. Pues no, esa es una traición de la izquierda porque todas las culturas deben respetar la dignidad humana, la libertad, la igualdad y la solidaridad.

P: Se habla mucho de la “alianza de civilizaciones” ¿cómo podemos convivir en un mundo tan globalizado?

R: La democracia ha de pervivir. No se ha de adaptar el mundo occidental a la cultura musulmana, sino que ha de ser al revés, los musulmanes de aquí han de adaptarse poco a poco a las reglas de occidente. Sigo diciendo que la palabra “racismo” nos da mucho miedo pero hay que luchar contra las ideas y no contra las personas y eso es muy distinto. Hay una gran desconfianza. El Islam político tiene la intención de transformar el mundo occidental y acercarlo hacia el islam. Sin embargo, en Occidente el estado laico no va en contra de ninguna religión en particular, sino que permite la práctica de la religión que tenga cada ciudadano. El Estado solo dicta las reglas de convivencia. A mi me choca mucho el velo islámico en las mujeres en las calles de Francia, siendo el velo un signo político.

P:¿Cabría la posibilidad de que se pusieran en contacto intelectuales demócratas de Francia con intelectuales marroquies, islámicos para interpretar de otra manera la religión?

R: Se ha de trabajar mucho porque hay mucho miedo. Los moderados de allí desconfían. Acercar posturas para integrar cuando se verifica que una cultura es “inferior” entendiendo por inferior menos libertades , menos igualdad de derechos entre hombre y mujer por ejemplo, es muy difícil porque hay que renunciar a muchas cosas y esas gentes tienen la sensación de traicionar a sus ancestros.

P: ¿Qué me dice del terrorismo islámico?

R: Se habla del terrorismo como resultado de la miseria, como una especie de resultado de que la miseria deriva en conflicto social y de ahí a la revolución y al terrorismo como forma inmediata. No lo creo. Es una cuestión ideológica. Las personas que atentaron en EEUU y en Londres eran personas cultas, instruidas. Creo mas bien en una paranoia de grupo.

P: ¿ Cómo es posible que la cultura islámica tan potente hace siglos no haya evolucionado?

R: En el siglo I fue espléndida, aunque había una cara oculta, el esclavismo. La historia demuestra que el islam incorporó la esclavitud, pero a partir del siglo XIII hay una postura oscurantista que ha motivado su declive.

Tuesday, October 30, 2007

estan limpiando de cristianos tierra santa

por Robert Spencer
El pasado sábado, el cristiano palestino Rami Ayyad era secuestrado y asesinado. Su cadáver era encontrado al día siguiente. Hace seis meses, un explosivo destruía la librería cristiana de Ayyad, la Sociedad de la Sagrada Biblia, en la ciudad de Gaza.
Ningún grupo reclamó la autoría del asesinato de Ayyad, pero la destrucción de su librería encaja en el patrón de los atentados perpetrados por un grupo jihadista que se autodenomina "Las Valientes Espadas del Islam”.
La muerte de Ayyad llega en el momento en que la situación de los cristianos en la Autoridad Palestina es más precaria que nunca. El Dr . Justus Weiner, del Jerusalem Center for Public Affairs, declaraba en julio que "a lo largo de un buen número de años ya, esta reducida comunidad [de cristianos] ha necesitado ayuda desesperadamente. Los cristianos palestinos son incapaces de practicar su religión en libertad y paz. Los que más están en peligro son los cristianos árabes. Y los que más están en peligro entre los cristianos árabes son aquellos que se han convertido del islam al cristianismo. Con frecuencia son abandonados indefensos frente a la crueldad de los fundamentalistas musulmanes”.
Esta crueldad es a menudo aprobada por la ley islámica. El jeque Abú Saqer, del grupo jihadista de la Jihadia Salafiya, anunciaba el pasado junio: "Espero que nuestros vecinos cristianos comprendan que el nuevo gobierno de Hamas significa cambios reales. Tienen que estar preparados para un gobierno islámico si quieren vivir en Gaza en paz”.
Esto significaría que, en concordancia con las antiguas provisiones de la ley islámica, los cristianos podrían practicar su religión pero solamente si lo hacen discretamente: "La Jihadia Salafiya y los demás movimientos islámicos se van a asegurar de que las escuelas e instituciones cristianas muestren abiertamente lo que están impartiendo con el fin de estar seguros de que no están llevando a cabo ninguna actividad misionera. Nada de alcohol en la calle. Todas las mujeres, las no musulmanas incluidas, necesitan comprender que tienen que taparse en todo momento mientras están en público". Hamas pretende hasta reinstituir la jizya, el impuesto especial prescrito por el Corán (9:29) a judíos y cristianos, pero que los musulmanes están exentos de pagar.
Los cristianos están por consiguiente abandonando en masa las zonas controladas por la Autoridad Palestina, incluyendo algunos de los lugares más sagrados del cristianismo. En 1948, los cristianos comprendían el 85% de la población de Belén; hacia el 2006, sus cifras se habían reducido al 12%, y una enorme mezquita ha sido construida en una esquina de la Plaza del Pesebre, justo a lo largo de los templos católico y ortodoxo.
Maleantes musulmanes apaleaban a un taxista cristiano en Belén, George Rabie, solamente por mostrar visiblemente un crucifijo en su taxi. Rabie observaba: "A diario sufro discriminación... muchos extremistas de las aldeas están viniendo a Belén". En ocasiones esta discriminación se vuelve mortal; hace varios años, musulmanes abatían a tiros a dos mujeres cristianas por no vestir el velo islámico.
Las Brigadas de los Mártires de al-Aqsa asumían la autoría y explicaban: "Quisimos limpiar la casa de los palestinos de prostitutas". Samir Qumsiyeh, dueño de una cadena privada de televisión cristiana, observaba el pasado enero: "La situación es muy peligrosa. Estoy seguro de que dentro de 15 años ya no habrá cristianos en Belén. Entonces se necesitará una lupa para encontrar cristianos aquí. Esta es una situación muy triste". Un hostelero de Belén, Joseph Canawati, declaraba simplemente: "No hay ninguna esperanza para el futuro de la comunidad cristiana. No creemos que las cosas vayan a mejorar. Para nosotros, se ha terminado”.
Pero mientras todo esto está sucediendo el mundo ha cerrado los ojos. La ONU no ha decretado ninguna resolución llamando a los palestinos a detener el maltrato a su minoría cristiana. Las organizaciones de derechos humanos, de igual manera, han permanecido calladas. Y en Occidente, donde los grupos civiles islámicos y los colectivos estudiantiles afirman rechazar y aborrecer "el extremismo", la opresión de los cristianos palestinos de igual manera ni siquiera se ha planteado. El Consejo de Relaciones Americano Islámicas no ha dicho nada sobre ello. Tampoco el Consejo de Asuntos Públicos Musulmanes.
Y en los campus de todo el país, colectivos izquierdistas y musulmanes denuncian a los organizadores de la Semana de Concienciación del Islamofascismo, en lugar de unirse a ellos para plantar cara a la opresión de los cristianos (como la de las mujeres, los homosexuales y los demás) en cada uno de los muchos países musulmanes hoy.
¿Porque es así? Si estos grupos se oponen realmente a las actividades jihadistas y la opresión de la ley islámica, ¿por qué no les plantan cara? Estos grupos han estado dedicando sus esfuerzos a desacreditar la Semana de Concienciación del Islamofascismo echando pestes de David Horowitz y los demás. Algunos han llegado a inventar carteles para retratar a los organizadores de la Semana como fanáticos y odiosos.
Los perdedores de todo esto son los cristianos palestinos y las demás víctimas de la opresión jihadista. Los únicos que se pronuncian por ellos están siendo difamados y atacados por parte de aquellos que afirman ser guardianes de la tolerancia y la justicia.
Pero si la Semana es finalmente censurada en los campus de todo el país, entre los ganadores se encontrarán aquellos que están haciendo la vida tan miserable para los cristianos en la Autoridad Palestina y por todas partes del mundo islámico. Y no quedará absolutamente nadie para hablar por ellos.

¿el 11-M fue causado por el apoyo español a la invasion a Irak? un experto dice que no

En España dentro de unas horas se dara a conocer las sentencias sobre el 11-M,en el periodocoi El Pais sale un analisis muy bueno hecho por Fernando Reinares (uno de los mejores expertos en terrorismo) sobre las causas del 11-M y contrario alo que pregonan los mal llamdos "progresistas" en España la causa del 11-M no fue el apoyo del gobierno español a la invasion a Irak si no que de mucho antes ya los islamistas radicales ya teneian en la mira a España
FERNANDO REINARES
Me refiero a si está ya claro por qué los terroristas hicieron aquel día de 2004 lo que hicieron. Es probable que muchos de quienes se hayan adentrado en la lectura de este artículo, al igual que la mayoría de cuantos han declinado la invitación, lo tengan suficientemente claro y ante el interrogante del título hayan pensado de inmediato en, supongo, la participación española en la guerra de Irak. Pero quizá las cosas no sean tan simples como parecen. Después de todo, otros individuos de la misma ideología, el salafismo yihadista, han querido volver a perpetrar atentados similares en nuestro país y hace ya dos años que los dirigentes de Al Qaeda aluden a España de manera tan reiterada como agresiva, aun cuando ni tenemos ya soldados en suelo iraquí ni nuestro Gobierno está alineado con la coalición liderada por Estados Unidos que continúa desarrollando allí misiones militares.
Y es que para comprender lo ocurrido el 11-M es preciso remontarse a finales de 2001 e inicios de 2002. Eso se deduce de la documentación aportada en el sumario abierto en la Audiencia Nacional sobre los atentados de Madrid, cuya sentencia se espera esta misma semana. Fue en aquellos meses cuando se desencadenan dos procesos, carentes entonces de relación entre sí pero luego decisivamente trabados, que permiten entender mejor lo que sucedería dos años después en los trenes de la muerte. El primero tiene que ver con la descentralización territorial del terrorismo global tras los atentados de Nueva York y Washington, una vez que Al Qaeda perdiese su santuario afgano. El segundo, con algunos de los efectos que tuvo el desmantelamiento por parte de la policía española, poco después del 11-S, de la célula que los seguidores de Osama Bin Laden tenían en nuestro país.
Por partes. Se sabe que en febrero de 2002 tuvo lugar en Estambul una reunión a la que acudieron dirigentes de distintos grupos armados magrebíes de orientación yihadista. Adaptándose al nuevo escenario en que a partir de entonces se desenvolverá la urdimbre del terrorismo global, líderes de facciones marroquíes, tunecinas y libias pertenecientes a la misma convinieron en que, para llevar actos de yihad, en la acepción belicosa del término, no era necesario trasladarse a zonas en las cuales hubiese conflictos abiertos que afectaran a poblaciones de musulmanes. Es decir, convinieron en que no era necesario ir a Afganistán, Bosnia, Chechenia o Cachemira, por ejemplo. En que las acciones de yihad podían ser ejecutadas allí donde se residiera. Poco más de un año después ocurrieron los atentados de Casablanca, en los que ya hubo blancos españoles afectados, y apenas transcurridos dos, los de Madrid.
Al menos desde el otoño de 2002, pero bien puede ser que antes, se celebraban en Madrid reuniones a las que acudían sobre todo neosalafistas magrebíes y en las cuales había algún individuo de origen marroquí, bien conectado con las redes transnacionales del terrorismo yihadista y con el nodo turco a través del cual se trasladaba a individuos reclutados en países europeos como el nuestro para ponerlos a las órdenes de Abu Musab al Zarqaui, quien solía
precisamente insistir en ese mensaje de que para ejercer la yihad no era necesario ir a zonas de conflicto donde había comunidades musulmanas en dificultades, ya que podían realizarse en el propio lugar donde se reside, con especial alusión a Marruecos y, aún más en concreto, a España.
Esto no es todo. Se sabe también que, igualmente a inicios de 2002, entre quienes habían sido miembros o seguidores de la célula de Al Qaeda establecida en España a comienzos de los noventa por Mustafa Setmarian existía un gran resentimiento hacia nuestro país, manifestado en deseos de venganza y en la voluntad explícita de perpetrar atentados. A mediados de esa década, este individuo, de origen sirio pero nacionalizado español, se trasladó junto a Abu Qutada, ideólogo de referencia en las redes del actual terrorismo global, que por entonces habitaba en Londres, para recalar finalmente en el círculo inmediato de Osama Bin Laden en Afganistán. Fue reemplazado por el conocido como Abu Dahdah, cuyo teléfono figuraba entre los manejados por la célula terrorista asentada en Hamburgo que ejecutó los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Esta última evidencia y otras muchas relacionadas con las actividades de la célula española de Al Qaeda que constaban a la policía precipitaron la decisión judicial de ordenar, a partir de noviembre de ese año, una serie de detenciones que dieron lugar a su práctica desarticulación. Buena parte de los integrantes de esa célula se encontraban en prisión cuando ocurrió el 11-M. Pero es revelador que algunos otros individuos relacionados con la misma, pero que no fueron incriminados en su día, se encuentran posteriormente implicados en los atentados de Madrid. Individuos que desde mediados de 2002 habían entrado en contacto con otros vinculados con las redes norteafricanas del terrorismo yihadista cuyas actividades habían sido reconducidas tras el encuentro de Estambul y meses después lo harían incluso con algún notable allegado de Al Qaeda que se encontraba en Afganistán.
Eso sí, la invasión de Irak favorecerá la colusión de unos y otros en el propósito común de atentar en España. Ese contexto les proporcionó además un pretexto inteligible y apoyos. En octubre de 2003, estrategas de la yihad global explicaron en Internet que éramos el blanco más propicio y Osama Bin Laden aprobó el atentado mediante un vídeo difundido por televisión. Al día siguiente quedó fijada la fecha del 11-M y no en Lavapiés, sino en Bélgica. Abu Muhammad al Ablaj, responsable de propaganda en Al Qaeda, anticipará en noviembre lo que iba a ocurrir. El día de la masacre, esta estructura terrorista la hizo suya con un comunicado de las Brigadas Abu Hafs al Masri. En este texto, al recriminar a nuestro país ser aliado de Estados Unidos, se aduce que el atentado era también "parte de un viejo ajuste de cuentas con la cruzada España". Pero dejémoslo en que todo fue por lo de Irak, ¿o no?

Sunday, October 07, 2007

El velo que no es velo

Mario Vargas LLosa analiza el caso recientemente ocurrido en España donde la Generalitat de Cataluña permitio a una niña musulmana acudir a la escuela con velo haciendole caso a los "progres" que predican que hay que aceptar todo en nombre del multiculturalismo,Vargas LLosa advierte contundentemente a lo que nos puede llevar el multiculturalismo:
La Generalitat, o gobierno autónomo de Cataluña, ha obligado a un colegio público de Gerona a admitir a Shaima, una niña marroquí de ocho años, que desde hacía una semana faltaba a clases porque las autoridades del plantel le habían prohibido el ingreso mientras llevara el hiyab o velo islámico
El director fundó la prohibición en el reglamento del colegio, que rechaza en el atuendo de los alumnos "cualquier elemento que pueda causar discriminación". Por su parte, la Generalitat considera que "el derecho a la escolarización" debe prevalecer sobre las normas internas de los centros educativos.
A diferencia de lo que ocurre en países como Francia o el Reino Unido, donde hay leyes sobre el uso del velo islámico en las escuelas públicas, en España no existe legislación al respecto y hasta ahora el permiso o la prohibición de llevarlo estaba librado al criterio de los propios centros de enseñanza.
Lo ocurrido con la niña marroquí establece un precedente que, de prevalecer y extenderse, abriría las puertas de la instrucción pública al llamado multiculturalismo o comunitarismo. A mi juicio, semejante perspectiva es sumamente riesgosa para el futuro de la cultura de la libertad en España.
A primera vista, semejante afirmación parecerá a algunos exagerada o apocalíptica. ¿Qué puede tener de malo que una pobre criatura, acostumbrada por la religión y las costumbres de su familia a tocarse con el hiyab lo siga haciendo en las aulas escolares? ¿No sería una crueldad obligarla a destocarse y lucir los cabellos a sabiendas de que, para sus creencias y usos comunitarios, tal cosa sería tan traumático como para las niñas cristianas exigirles mostrar el busto o las nalgas?
De allí a considerar que prohibir el velo islámico a las niñas en los colegios públicos es prejuicio anti musulmán o etnocentrismo colonialista y racista hay solo un paso cortito.
Sin embargo, no es tan sencillo. El velo islámico no es un simple velo que una niña de ocho años decide libremente ponerse en la cabeza porque le gusta o le es más cómodo tener los cabellos ocultos que expuestos.Es el símbolo de una religión donde la discriminación de la mujer es todavía, por desgracia, más fuerte que en ninguna otra - en todas ellas, aun las más avanzadas, se discrimina aún a las mujeres -, una tara tradicional de la humanidad de la que la cultura democrática ha conseguido librarnos en gran parte, aunque no del todo, gracias a un largo proceso de luchas políticas, ideológicas e institucionales que fueron cambiando la mentalidad, las costumbres y dictando leyes destinadas a frenarla.
Una de esas grandes conquistas es el laicismo, uno de los pilares sobre los que se asienta la democracia. El Estado laico no está contra la religión. Por el contrario, garantiza el derecho de todos los ciudadanos de creer y practicar su religión sin interferencias, siempre y cuando esas prácticas no infrinjan las leyes que garantizan la libertad, la igualdad y demás derechos humanos que son la razón de ser del Estado de Derecho.
Los colegios públicos de un Estado laico no pueden ser confesionales, porque si lo fueran y privilegiaran a una religión sobre otras, o sobre los no creyentes, ejercerían una discriminación inaceptable en una sociedad de veras libre. En ésta la religión no desaparece, se confina en el ámbito privado, fuera de las escuelas y las instituciones públicas.
Los creyentes pueden constituir escuelas privadas de carácter confesional, desde luego, o impartir en las iglesias o en el seno de las familias todas las doctrinas y creencias en las que quieren educar a sus hijos. Pero la religión no puede invadir el dominio público sin que principios básicos de la cultura democrática, sobre todo la igualdad y la libertad de los ciudadanos, se resquebrajen y se establezcan privilegios y jerarquías abusivas.
El velo islámico en las escuelas públicas es una cabecera de playa con la que los enemigos del laicismo, de la igualdad entre el hombre y la mujer, de la libertad religiosa y de los derechos humanos, pretenden alcanzar unos espacios de verdadera extraterritorialidad legal y moral en el seno de las democracias, algo que, si éstas lo admiten, podría conducirlas al suicidio.
Porque con el mismo argumento con que se pretende que el hiyab sea admitido en las escuelas se puede exigir, también, como han hecho y conseguido los islamistas en algunas ciudades de Europa, que haya piscinas municipales separadas para hombres y para mujeres pues para las hembras musulmanas resulta impúdico compartirlas con los varones. Y, si se trata de respetar todas las culturas y las costumbres ¿por qué la democracia no admitiría también los matrimonios negociados por los padres y, en última instancia, hasta la ablación del clítoris de las niñas que practican tantos millones de creyentes en el Africa y otros lugares del mundo?
El multiculturalismo parte de un supuesto falso, que hay que rechazar sin equívocos: que todas las culturas, por el simple hecho de existir, son equivalentes y respetables. No es verdad.Hay algunas culturas más evolucionadas y modernas que otras, y aunque es verdad que aun en las culturas más primitivas existen prácticas, usos y creencias que han enriquecido la experiencia humana y enseñanzas que las otras pueden aprovechar, también lo es que en muchas culturas sobreviven prejuicios y conductas bárbaras, discriminatorias y hasta criminales que ninguna democracia puede admitir en su seno sin negarse a sí misma y retroceder en el largo camino de la civilización que lleva andado.Francia, donde el tema del velo islámico es objeto de viejos e intensos debates, lo ha entendido así y ha dado un buen ejemplo al resto de los países democráticos prohibiendo por ley, desde 2004, "el uso de elementos ostentatorios de carácter religioso en las escuelas e institutos públicos del país".Al principio, esta medida fue considerada por algunos supuestos "progresistas" como reaccionaria y sustentada en un prejuicio contra los inmigrantes de origen musulmán. No lo era.
Por el contrario, su razón profunda es dar la oportunidad a todos, extranjeros y nacionales, de cualquier raza, cultura o religión, de trabajar y vivir en Francia en un ambiente de legalidad y libertad que les permita seguir practicando todas sus creencias y costumbres que sean compatibles con las leyes vigentes. Y, desde luego, renunciando a las que no lo sean, como hicieron las iglesias cristianas en el pasado, cuando tuvieron que acomodarse a las sociedades abiertas.
Si se considera que la democracia ha significado un extraordinario avance sobre los regímenes despóticos y absolutistas de antaño, es difícil entender que ella pueda ser sólo válida para los demócratas y que los países democráticos, en nombre de la falacia de la equivalencia absoluta de las culturas, admitan en su seno enclaves antidemocráticos o prácticas reñidas con los principios básicos de la igualdad y la libertad.
Quienes defienden el multiculturalismo y el comunitarismo tienen una idea estática y esencialista de las culturas que la historia desmiente. Ellas también evolucionan, de acuerdo al avance de la ciencia y los intercambios que son cada vez más frecuentes en el mundo moderno de ideas y conocimientos que, poco a poco, van transformando convicciones, prácticas, creencias, supersticiones, valores y prejuicios.
Un musulmán moderno de, digamos, el Líbano o el Cairo tiene muy poco que ver con los musulmanes fundamentalistas de Darfur que arrasan aldeas y queman a familias enteras por ser paganas y ponerlos dentro de la misma etiqueta cultural es tan absurdo como considerar idénticos, por ser cristianos, a los católicos generalmente tolerantes y democráticos de las sociedades abiertas de nuestros días con los inquisidores o los cruzados medievales que torturaban y asesinaban en nombre de la cruz.
Si los países democráticos quieren ayudar de algún modo a que la religión musulmana experimente el mismo proceso de secularización que ha permitido a la Iglesia Católica adaptarse a la cultura democrática, lo peor que podrían hacer es renunciar a logros tan importantes como el laicismo y la igualdad para no parecer etnocentristas y prejuiciosos.No hay etnocentrismo alguno, sino universalismo y pluralismo estrictos, en no hacer concesiones en la defensa de los derechos humanos y de la libertad.
El sistema francés me parece más claro y más eficaz que el adoptado por el Reino Unido, donde el Estado ha transferido a los colegios e institutos de enseñanza la decisión de autorizar o prohibir el uso del velo islámico en las aulas.Pero esta potestad sólo vale en lo que concierne a los estudiantes.
En cambio, las maestras están prohibidas de dar clases veladas, según una decisión del Poder Judicial del año pasado, luego de que una profesora se presentara en el aula británica embutida en un niqab, especie de carpa vestuario que cubre el cuerpo femenino de pies a cabeza. ¿No es absurdo que se prohíba a las maestras lo que se permite a las alumnas o viceversa?
En las fotos de la prensa de esta mañana, Shaima, la niña marroquí de ocho años, sonríe feliz con sus grandes ojos porque podrá ir al colegio portando el velo que, según le enseñó su abuelita, deben llevar siempre las buenas creyentes.¿Seguirá siendo tan feliz ahora convertida en la excepción a la regla en su colegio? Yo creo que las buenas almas de la Generalitat catalana la han condenado a la infelicidad.

Friday, September 21, 2007

Entrevista con el caricaturista amenazado por Al qaeda Lars Vilks

Lars Vilks (Helsingborg, Suecia, 1946) es un artista irreverente que acaba de entrar en un mercado macabro que ha puesto precio a su vida: 72.000 euros. El fanático que pide su cabeza -el terrorista Abu Omar al Baghdadi, vinculado a Al Qaeda- sube su recompensa hasta los 110.000 euros si al artista se le "sacrifica como un cordero". O sea, si se le degüella.
Vilks quiso poner a prueba los límites del arte y se ha dado de bruces con los límites de la libertad de expresión, con su propia vida en juego. No son buenos tiempos para la sátira. Vilks dibujó a Mahoma con cuerpo de perro, pero ninguna sala quiso exhibir sus caricaturas alegando siempre motivos de seguridad. Entonces, varios periódicos suecos las publicaron y empezaron a llover las condenas de los mismos que en 2006 llamaron a la guerra santa contra el periódico danés Jyllands-Posten por haber publicado caricaturas "ofensivas" del profeta: Irán, Pakistán, Afganistán, Egipto, Jordania, la Organización de la Conferencia Islámica...
Finalmente, llegó la amenaza envuelta de euros de Abu Omar al Baghdadi, que también ha ofrecido dinero para que se asesine al redactor jefe de Örebro, uno de los diarios que publicó la viñeta. Vilks, que ya no puede dormir en casa por motivos de seguridad, atendió a este periódico en conversación telefónica.
Pregunta. ¿Tiene miedo?
Respuesta. Obviamente, lo que estoy viviendo no es agradable, pero no tengo miedo. La policía se ha tomado en serio las amenazas y ya no puedo dormir en casa; voy cambiando de lugar y me parece todo muy extraño.
P. ¿Cuándo cree que podrá volver a casa?
R. No tengo ni idea. Nadie lo sabe, pero los agentes me han avisado que me prepare porque la situación puede alargarse. Quizá pasarán meses. Y entonces será el momento más peligroso porque ya no habrá nadie tan pendiente de mí...
P. Inicialmente usted se tomó las amenazas con humor. Incluso llegó a decir que le parecía demasiado barato el precio que han puesto a su cabeza teniendo en cuenta las cifras que se mueven en el mundo del arte. ¿Sigue de tan buen humor?
R. Es que el humor forma parte de mi obra y de mi forma de ver la vida. Lo mejor es integrarlo todo en esta clave; incluso esta situación tan extraña. Pero al mismo tiempo estoy preocupado. Sería absurdo negarlo.
P. Todo empezó con la negativa de las galerías de arte sueco a exponer su trabajo, en julio. ¿Qué opina de su actitud?
R. Alegaron motivos de seguridad y lo puedo entender, pero es una equivocación. Su decisión es innecesaria y contraproducente: es la censura lo que hace que el caso llegue a la prensa y el problema crezca. Es esta censura inicial lo que genera reacciones.
P. ¿Se han puesto en contacto con usted tras las amenazas?
R. No, ni lo esperaba.
P. ¿Qué pretendía con su obra? ¿Provocar?
R. Yo soy del mundo del arte y lo que quiero es discutir, debatir. El objetivo inicial afectaba a un público muy limitado: explorar los límites del mundo del arte. ¿Qué puede hacerse? ¿Qué no puede hacerse? ¿Hay que ceñirse a lo políticamente correcto? Éste era mi propósito, pero luego ya pasó todo a otro nivel.
P. ¿A qué nivel?
R. Al de la libertad de expresión. ¿Realmente todo puede ser criticable y objeto de sátira? ¿Debe haber excepciones? ¿Puede haberlas en nuestras sociedades? Es decir, ¿puedo hacer obras que molesten a unos, pero debo evitar entrar en terrenos que molestan a otros? Planteándolo con claridad: ¿debo hacer una excepción con la crítica al islamismo? Mi idea es que nuestras sociedades no pueden aceptarlo: la religión musulmana no puede quedar protegida de la crítica y la sátira.
P. ¿Cómo han reaccionado los musulmanes suecos?
R. Muy bien; estoy muy contento al respecto. En Suecia, las organizaciones musulmanas han manifestado tajantemente su rechazo a las amenazas a través de comunicados muy claros. En todo el país ni una sola voz ha defendido esta actitud intolerante. No se sabe exactamente quién está detrás de las amenazas, pero son exteriores.
P. Parece casi que está satisfecho con los resultados de su, digámoslo así, experimento.
R. Es que desde este punto de vista el balance es positivo. Sólo la ínfima minoría muy extremistas se queda fuera de este consenso. Todos aceptan que no se puede amenazar de muerte a alguien que ha hecho unas caricaturas que no te gustan.
P. Si pudiera volver atrás, ¿dibujaría de nuevo las mismas caricaturas sabiendo las repercusiones que han tenido?
R. Es difícil decirlo, pero creo que sí. Seguí con mi trabajo pese a considerar que esto que ahora sucede podía pasar, por increíble que parezca. Pero están en juego cuestiones muy importantes y el riesgo merecía la pena.
P. ¿No teme que la polémica se vuelva incontrolable, como sucedió en Dinamarca?
R. Este caso es distinto. Aquí no había ninguna agenda política oculta y en Dinamarca no estoy tan seguro de ello. Pero creo que nadie está interesado en que se repita lo que pasó entonces. Desde luego, la sociedad sueca lo ha dejado clarísimo.

Thursday, September 20, 2007

¿Prohibir el islam?

Daniel Pipes analiza a raiz de las ultimas propuestas para suprimir el corán si es viable o no suprimir el islam y da sus propuestas
por Daniel Pipes
De vez en cuando, los no musulmanes plantean la idea de prohibir el Corán, el islam o a los musulmanes. Los ejemplos de este mes incluyen los llamamientos por parte de Geert Wilders, un líder político de los Países Bajos, a prohibir el Corán (que compara con el Mein Kampf de Hitler) y dos políticos australianos, Pauline hanson y Paul Green, que exigen una moratoria en la inmigración musulmana.
¿Qué ha de discernir uno de estas iniciativas?
En primer lugar, algo de historia. Existen precedentes de una era anterior, en la que los gobiernos cristianos intolerantes obligaban a los musulmanes a convertirse (sobre todo en la España del siglo XVI) y otros respaldaban con firmeza las conversiones, especialmente de la élite (como en la Rusia de los siglos XVI y XVII). En los tiempos modernos, sin embargo, con la libertad de expresión y la libertad religiosa establecidas como derechos humanos básicos, los esfuerzos de protección frente a la intolerancia mediante la prohibición del Corán, el islam o los musulmanes han fracasado visiblemente.
En quizá la tentativa contemporánea más seria de prohibir el Corán, un colectivo hindú argumentaba en 1984-85 que las escrituras islámicas contienen "numerosas sentencias, repetidas en el libro una y otra vez, que con motivo de la religión promueven la disonancia, la sensación de animadversión, el odio y las rencillas entre distintas comunidades religiosas e incitan a la gente a cometer actos de violencia y perturbar la paz pública".
La presentación de esta demanda, conocida como "la petición coránica de Calcuta" ante los tribunales provocó disturbios y muertos en Bangladesh. El caso alarmó tanto a Nueva Delhi que el fiscal general de La India en persona participó en las audiencias previas para oponerse a la petición que, naturalmente, fue desestimada.
Esta solicitud temprana sentó precedente en términos de recoger versos coránicos desagradables. Otros esfuerzos han sido más en retóricos y menos prácticos. El más consecuente fue el de Pym Fortuyn en los Países Bajos, con el objetivo de poner fin a la inmigración musulmana. De no haber sido asesinado en el 2002, podría haber explotado este tema como pasaporte al primer ministerio.
Roberto Calderoli, el coordinador de la Liga del norte en Iitalia, escribía en el 2005 que "el islam ha de ser declarado ilegal hasta que los islamistas estén dispuestos a renunciar a esas partes de su doctrina pseudo política y pseudo religiosa que glorifican la violencia y la opresión de las demás culturas y religiones".
El diputado británico Boris Johnson precisaba en el 2005 que la aprobación de una Ley de Odio Racial y Religioso "tiene que significar la prohibición de la lectura -- en público y en privado -- de una gran cantidad de pasajes del propio Corán". Su observación movió a una delegación musulmana a pedir garantías (que recibieron) del ministerio de que tal prohibición no tendría lugar. Patrick Suideo, del Instituto para el Estudio del Islam y el Cristianismo, en el 2006 pedía la prohibición de una traducción del Corán, El noble Corán: una nueva lectura de su significado en inglés, porque "precisa una estrategia para matar infieles y a favor de la guerra contra ellos".
Otros países occidentales fueron testigos de esfuerzos menores. . El partido Kristiansand Progress de Noruega intentaba prohibir el islam en el 2004 y el Bürgerbewegungen der Bundesverband de Alemania intentaba prohibir Corán en el 2006 argumentando su incompatibilidad con la constitución alemana. "Detengamos la islamización de Dinamarca" reclamaba a comienzos del 2007 la prohibición de partes del Corán y de todas las mezquitas, declarándolas inconstitucionales. "Catch the fire ministries" sostenía en Australia en el 2004 que "puesto que el Corán contradice la doctrina cristiana en un buen número de lugares, bajo las leyes de blasfemia, es así ilegal".
Por todas partes, escritores individuales han realizado las mismas demandas. Alain Jean Mairet en Suiza es el estratega de un plan en dos partes, popular y jurídico, con el objetivo de que "todos los proyectos islámicos en Suiza acaben siendo imposibles de completar". En Francia, un escritor anónimo de la página web Liberty Vox quiere prohibir el islam, al igual que Warner Todd Husston en Estados Unidos.
La película de 2006 "V de vendetta", a propósito, retrata una Inglaterra en el futuro en la que el Corán está prohibido.
¿Mi postura? Comprendo el apremio basado en la seguridad por excluir el Corán, el islam y a los musulmanes, pero estos esfuerzos son demasiado genéricos, mezclando pasajes inspirativos con los desagradables, a reformistas con extremistas, a amigos con enemigos. Asimismo, se ignora la posibilidad de un cambio positivo.
Más práctico y centrado sería reducir las amenazas de la jihad y la sharia prohibiendo las interpretaciones islamistas del Corán, así como el islamismo y a los islamistas. Existen precedentes. Un Corán de patrocinio saudí fue retirado de Las bibliotecas escolares. Hay predicadores que han ido a prisión por su interpretacion del Corán. Las versiones radicales del Islam son procesadas criminalmente. Las organizaciones son ilegalizadas. Hay políticos que han pedido a los islamistas que se vayan de sus países.
El Islam no es el enemigo, pero el islamismo sí. Tolerar el islam moderado, pero erradicar sus variantes radicales.

Sunday, September 16, 2007

Israel lanzo un ataque sorpresa a lo que se denomina un "deposito de material nuclear sirio"

durante varias semanas se especulo con un incidente que los sirios denunciaron en el cual aviones israelis incursionaron en su territorio,este domingo el periodico "The Times" publico un articulo en donde explico que el raid fue hecho para destruir un deposito de material nuclear que los sirios acababan de adquirir a norcorea,el ataque fue realizado por aviones F-15I,que tuvieron ayuda desde tierra por unos comandos israelis que les marcaron los blancos con rayos lasser,una nota muy importante de resaltar es que los sirios tienen un mejor y mas moderno sistema de defensa antiaereo que los iranies y eso no impidio ni frustro el ataque israeli
Israelis ‘blew apart Syrian nuclear cache’
Secret raid on Korean shipment
Uzi Mahnaimi in Tel Aviv, Sarah Baxter in Washington and Michael Sheridan
IT was just after midnight when the 69th Squadron of Israeli F15Is crossed the Syrian coast-line. On the ground, Syria’s formidable air defences went dead. An audacious raid on a Syrian target 50 miles from the Iraqi border was under way.
At a rendezvous point on the ground, a Shaldag air force commando team was waiting to direct their laser beams at the target for the approaching jets. The team had arrived a day earlier, taking up position near a large underground depot. Soon the bunkers were in flames.
Ten days after the jets reached home, their mission was the focus of intense speculation this weekend amid claims that Israel believed it had destroyed a cache of nuclear materials from North Korea.
The Israeli government was not saying. “The security sources and IDF [Israeli Defence Forces] soldiers are demonstrating unusual courage,” said Ehud Olmert, the prime minister. “We naturally cannot always show the public our cards.”
The Syrians were also keeping mum. “I cannot reveal the details,” said Farouk al-Sharaa, the vice-president. “All I can say is the military and political echelon is looking into a series of responses as we speak. Results are forthcoming.” The official story that the target comprised weapons destined for Hezbollah, the Iranian-backed Lebanese Shi’ite group, appeared to be crumbling in the face of widespread scepticism.
Andrew Semmel, a senior US State Department official, said Syria might have obtained nuclear equipment from “secret suppliers”, and added that there were a “number of foreign technicians” in the country.
Asked if they could be North Korean, he replied: “There are North Korean people there. There’s no question about that.” He said a network run by AQ Khan, the disgraced creator of Pakistan’s nuclear weapons, could be involved.
But why would nuclear material be in Syria? Known to have chemical weapons, was it seeking to bolster its arsenal with something even more deadly?
Alternatively, could it be hiding equipment for North Korea, enabling Kim Jong-il to pretend to be giving up his nuclear programme in exchange for economic aid? Or was the material bound for Iran, as some authorities in America suggest?
According to Israeli sources, preparations for the attack had been going on since late spring, when Meir Dagan, the head of Mossad, presented Olmert with evidence that Syria was seeking to buy a nuclear device from North Korea.
The Israeli spy chief apparently feared such a device could eventually be installed on North-Korean-made Scud-C missiles.
This was supposed to be a devastating Syrian surprise for Israel,” said an Israeli source. “We’ve known for a long time that Syria has deadly chemical warheads on its Scuds, but Israel can’t live with a nuclear warhead.”
An expert on the Middle East, who has spoken to Israeli participants in the raid, told yesterday’s Washington Post that the timing of the raid on September 6 appeared to be linked to the arrival three days earlier of a ship carrying North Korean material labelled as cement but suspected of concealing nuclear equipment.
The target was identified as a northern Syrian facility that purported to be an agricultural research centre on the Euphrates river. Israel had been monitoring it for some time, concerned that it was being used to extract uranium from phosphates.
According to an Israeli air force source, the Israeli satellite Ofek 7, launched in June, was diverted from Iran to Syria. It sent out high-quality images of a northeastern area every 90 minutes, making it easy for air force specialists to spot the facility.
Early in the summer Ehud Barak, the defence minister, had given the order to double Israeli forces on its Golan Heights border with Syria in anticipation of possible retaliation by Damascus in the event of air strikes.
Sergei Kirpichenko, the Russian ambassador to Syria, warned President Bashar al-Assad last month that Israel was planning an attack, but suggested the target was the Golan Heights.
Israeli military intelligence sources claim Syrian special forces moved towards the Israeli outpost of Mount Hermon on the Golan Heights. Tension rose, but nobody knew why.
At this point, Barak feared events could spiral out of control. The decision was taken to reduce the number of Israeli troops on the Golan Heights and tell Damascus the tension was over. Syria relaxed its guard shortly before the Israeli Defence Forces struck.
Only three Israeli cabinet ministers are said to have been in the know ? Olmert, Barak and Tzipi Livni, the foreign minister. America was also consulted. According to Israeli sources, American air force codes were given to the Israeli air force attaché in Washington to ensure Israel’s F15Is would not mistakenly attack their US counterparts.
Once the mission was under way, Israel imposed draconian military censorship and no news of the operation emerged until Syria complained that Israeli aircraft had violated its airspace. Syria claimed its air defences had engaged the planes, forcing them to drop fuel tanks to lighten their loads as they fled.
But intelligence sources suggested it was a highly successful Israeli raid on nuclear material supplied by North Korea.
Washington was rife with speculation last week about the precise nature of the operation. One source said the air strikes were a diversion for a daring Israeli commando raid, in which nuclear materials were intercepted en route to Iran and hauled to Israel. Others claimed they were destroyed in the attack.
There is no doubt, however, that North Korea is accused of nuclear cooperation with Syria, helped by AQ Khan’s network. John Bolton, who was undersecretary for arms control at the State Department, told the United Nations in 2004 the Pakistani nuclear scientist had “several other” customers besides Iran, Libya and North Korea.
Some of his evidence came from the CIA, which had reported to Congress that it viewed “Syrian nuclear intentions with growing concern”.
“I’ve been worried for some time about North Korea and Iran outsourcing their nuclear programmes,” Bolton said last week. Syria, he added, was a member of a “junior axis of evil”, with a well-established ambition to develop weapons of mass destruction.
The links between Syria and North Korea date back to the rule of Kim Il-sung and President Hafez al-Assad in the last century. In recent months, their sons have quietly ordered an increase in military and technical cooperation.
Foreign diplomats who follow North Korean affairs are taking note. There were reports of Syrian passengers on flights from Beijing to Pyongyang and sightings of Middle Eastern businessmen from sources who watch the trains from North Korea to China.
On August 14, Rim Kyong Man, the North Korean foreign trade minister, was in Syria to sign a protocol on “cooperation in trade and science and technology”. No details were released, but it caught Israel’s attention.
Syria possesses between 60 and 120 Scud-C missiles, which it has bought from North Korea over the past 15 years. Diplomats believe North Korean engineers have been working on extending their 300-mile range. It means they can be used in the deserts of northeastern Syria ? the area of the Israeli strike.
The triangular relationship between North Korea, Syria and Iran continues to perplex intelligence analysts. Syria served as a conduit for the transport to Iran of an estimated £50m of missile components and technology sent by sea from North Korea. The same route may be in use for nuclear equipment.
But North Korea is at a sensitive stage of negotiations to end its nuclear programme in exchange for security guarantees and aid, leading some diplomats to cast doubt on the likelihood that Kim would cross America’s “red line” forbidding the proliferation of nuclear materials.
Christopher Hill, the State Department official representing America in the talks, said on Friday he could not confirm “intelligence-type things”, but the reports underscored the need “to make sure the North Koreans get out of the nuclear business”.
By its actions, Israel showed it is not interested in waiting for diplomacy to work where nuclear weapons are at stake.
As a bonus, the Israelis proved they could penetrate the Syrian air defence system, which is stronger than the one protecting Iranian nuclear sites.
This weekend President Mahmoud Ahmadinejad of Iran sent Ali Akbar Mehrabian, his nephew, to Syria to assess the damage. The new “axis of evil” may have lost one of its spokes.