Friday, June 08, 2007

las especulaciones de que en el verano va haber una guerra en el medio oriente aumentan

los rumores y las especulaciones de que en el verano va haber una guerra en el medio oriente aumentan cada dia,esa guerra seria entre Israel y Siria o entre Israel por un lado y hezbollah y Siria por el otro o un ataque de EEUU a Iran y como represalia un ataque de Siria y hezbollah a Israel tambien se intentaria de rrocar al gobierno democratico de Libano como se lee en el articulo de Walid Phares que publique en este blog,hoy El Pais publica un articulo sobre las crecientes probabilidades de una guerra entre Israel y Siria en el verano:
Desde hace meses, el presidente sirio, Bachar el Asad, insiste en entablar negociaciones de paz con Israel. El primer ministro israelí, Ehud Olmert, dice estar a favor de esa negociación. Pero ninguno se fía y ambos se acusan de ir de farol. Y mientras, Damasco y Tel Aviv engrasan su maquinaria de guerra. Las maniobras militares israelíes se suceden en el Golán, conquistado a Siria en junio de 1967, y en el desierto del Negev. Y las Fuerzas Armadas sirias se rearman y fortalecen en las inmediaciones del territorio ocupado. Si algo temen ambos bandos es que el sonar de los tambores pueda provocar un error de cálculo que desate la séptima guerra en Oriente Próximo.
Desde hace meses se especula con un nuevo enfrentamiento en la zona este verano
El precio de la paz con Siria no lo discute nadie en Israel: la devolución del Golán. Pero el Ejecutivo de Olmert sólo estaría dispuesto a semejante concesión si Damasco accede a tres exigencias: romper sus vínculos privilegiados con Irán, retirar el respaldo que presta a las milicias palestinas -todas con sede en Damasco- y a Hezbolá, y permitir el establecimiento en el Golán de estaciones de alerta para detectar movimientos de tropas en Siria.
Es improbable que Bachar el Asad acepte estas condiciones. Y resulta difícil que Olmert pueda embarcarse en una negociación seria. Con partidos clave de su coalición en contra de abandonar los territorios ocupados, no cuenta con el apoyo político necesario para semejante empresa.
Nada más concluir la guerra que enfrentó a Israel con Hezbolá en julio y agosto de 2006, se comenzó a especular sobre un nuevo enfrentamiento este verano. El Tsahal salió mal parado de la contienda y su capacidad de disuasión -elemento fundamental en la doctrina militar israelí- seriamente tocada. La milicia chií libanesa paralizó el norte del país; sometió a un millón de ciudadanos al drama de los refugios, y hasta el último día, el 14 de agosto, lanzó un promedio de 150 cohetes Katiusha. Con un nuevo jefe del Estado Mayor al frente, Gabi Ashkenazi, los soldados israelíes entrenan para atacar en Gaza y también con la vista puesta en el frente norte.
El miércoles, los mandos castrenses expusieron al Gabinete de Olmert planes militares detallados en caso de ataque sirio. Ni la inteligencia militar ni el espionaje civil israelí creen que Damasco vaya a lanzar la primera piedra. Pero observan con preocupación cómo el Ejército sirio fortifica sus posiciones cerca de la meseta en disputa y adquiere nuevo armamento en Rusia gracias, aseguran, a la financiación iraní: modernos misiles antitanque, misiles tierra-tierra y otros proyectiles guiados por satélite.
El éxito de Hezbolá en el campo de batalla del sur de Líbano sorprendió a los soldados hebreos. Para evitar nuevos sobresaltos, los uniformados están practicando simulacros de conquista de pueblos sirios. El hecho de que lo hagan en presencia de las cámaras de televisión no deja de ser otro mensaje a Damasco. No puede Israel permitirse que se repita lo sucedido hace 10 meses. No puede emerger de otra contienda sin la victoria. "En los debates internos, Ashkenazi habla como si la probabilidad de una guerra este verano fuera altamente probable", comentó al diario Haaretz un alto mando del Ejército. "Siria está más preparada que nunca para la guerra", añadió el jefe de los servicios secretos militares, Amos Yadlin.
Tampoco descarta la jerarquía castrense que los preparativos militares de Siria obedezcan al temor a un ataque aéreo israelí o estadounidense sobre las instalaciones nucleares de Irán, su aliado y protector. Es, tal vez, la mayor preocupación en Israel: que una conflagración con Siria suponga la apertura de otros frentes. Hezbolá entraría en acción y quién sabe cuál sería la actitud de las milicias palestinas.
Incluso se suscitan otras incógnitas. ¿Cómo reaccionarían los drusos del Golán, exultantes mientras Hezbolá lanzaba sus cohetes sobre el Estado sionista?

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